Cómo perder peso después de los 60 años

Nunca es fácil perder peso. Sin embargo, para las personas mayores, puede parecer casi imposible. Afortunadamente, los mismos principios básicos de la nutrición apropiada y el ejercicio añadido, realizado con una seguridad aumentada, todavía tiene un efecto de pérdida de peso en el cuerpo incluso después de los 60 años.

Habla con tu médico

Como con cualquier cambio importante de la vida, es importante hablar de tu nuevo régimen con tu médico de atención primaria. Algunos cambios pueden ser nocivos si tienes condiciones tales como artritis, diabetes, problemas del corazón o hipertensión arterial.

Limpia tu plato

Cuando te haces mayor, empiezas a gastar menos cantidad de calorías por día ya que disminuye el nivel de actividad. Así que mientras que puedes comer menos calorías naturalmente, es crítico que sigas comiendo de una manera que ayude al cuerpo más que impedirlo. Para la máxima salud y resultados de pérdida de peso, evita las calorías vacías tales como patatas fritas, soda y productos con azúcar elevado y elige alimentos bajos en grasa y colesterol. En cambio, opta por alimentos ricos en nutrientes con pocas calorías tales como verduras, frutas, carnes magras y cereales integrales.

No le temas a la actividad

Estar físicamente activo es importante, si no más importante, para las personas mayores como es para cualquiera. Después de los 60 años, el dolor en las articulaciones, los problemas de equilibrio, los niveles de resistencia y flexibilidad pueden hacer difícil el ejercicio. Sin embargo, las actividades diarias pueden mejorar estos problemas de salud. Y si tu objetivo es perder peso, los Centers for Disease Control and Prevention sugieren que los mayores hagan el equivalente de 150 minutos de actividad aeróbica moderada cada semana. Comienza lentamente con una variedad de actividades que coincidan con tu habilidad con el fin de evitar lesiones. Las actividades aeróbicas eficaces pueden incluir caminar, andar en bicicleta, nadar, bailar o clases de ejercicios de bajo impacto.

Entrenamiento de resitencia en tus años dorados

Con la edad, el cuerpo pierde músculo naturalmente. En los sesenta, perderás el 15% de la fuerza muscular, 15% en los setenta y hasta un 30% en cada década sucesiva. Sin embargo, el entrenamiento de resistencia puede ayudar a impedir la pérdida de músculo, disminuir el temor de caer y aumentar la pérdida de grasa. Si eres mayor de 45 años, considera unirte a un programa de ejercicio profesional, los profesionales de la gimnasia ofrecen orientación, sabiduría y te mostrarán cómo ejercitarte correctamente y con seguridad. Nunca entrenes el mismo grupo muscular dos días seguidos. Debes permitirle a tu cuerpo por lo menos un día de descanso para evitar lesiones. También es importante entrenar la fuerza lentamente y sólo realizar ocho a 12 repeticiones por serie sin esforzarte demasiado. Incorpora el entrenamiento de fuerza levantando pesas, utilizando máquinas de ejercicios o incluyendo bandas de resistencia. Incluso después de los 60, estos métodos son efectivos para construir fuerza, tonificar los músculos y aumentar tu metabolismo.

Manténlo seguro

Como mayor, estás en un mayor riesgo de lesiones. Por lo tanto, es imperativo que sigas las reglas básicas de seguridad para continuar beneficiándote de tu vida activa. Siempre usa zapatos cómodos y bien ajustados y evita ejercitarte al aire libre con temperaturas extremas. Además, bebe 64 onzas de agua cada día ya que estar hidratado juega un papel importante en el funcionamiento de tu cuerpo. Escucha los síntomas; si sientes que tu nivel de intensidad es demasiado alto, disminúyelo y continúa a un ritmo más leve o detente por completo. Si experimentas algún dolor en el pecho, brazos, cuello o mandíbula, sientes mareos, náuseas o debilidad, presentas dificultad para respirar o sientes que tu corazón late demasiado rápido o se saltea latidos, deten la actividad y llama a tu médico o al 911.

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Escrito por andrea blom | Traducido por marcela carniglia