¿Por qué no puedo perder la grasa de los muslos?

Pocas cosas en el mundo del bienestar físico son más frustrantes que dedicarte a hacer ejercicio pero no ver ningún progreso. Si comenzaste un régimen de entrenamiento con el objetivo de perder el exceso de grasa de los muslos, pero no eres todavía capaz de deslizarte en un par de vaqueros, una serie de factores podría estar en juego. La evaluación de tu entrenamiento y estilo de vida y decidir qué áreas debes cambiar pueden ponerte rápidamente en el camino hacia la pérdida de grasa.

No esperes resultados inmediatos

Si estás trabajando sin ver ningún progreso, es posible que aún no hayas dedicado suficiente tiempo para ver resultados. La pérdida de grasa no se produce durante la noche. Una tasa razonable de pérdida de grasa es una a dos libras a lo largo de una semana, pero no se puede perder exclusivamente esta grasa de tus muslos. Si pierdes una libra en una semana, por ejemplo, la pérdida de grasa será de varias partes de tu cuerpo. Incluso si estás perdiendo peso a un ritmo exitoso, podría pasar un período de varias semanas antes de que puedas ver una diferencia en el tamaño de tus muslos.

Piensa en grande

Tomar un paseo de 20 minutos una vez a la semana puede ayudarte a sentir que estás mejorando tu condición física, y hasta cierto punto, lo estás haciendo. Pero es poco probable que produzca resultados de pérdida de grasa significativa. Si utilizas un ejercicio a medio ritmo, como caminar a medida que intentas perder peso, debes dedicar alrededor de 300 minutos por semana a la actividad. Los ejercicios de ritmo rápido, como trotar y montar en bicicleta a un ritmo acelerado, requieren alrededor de 150 minutos por semana.

Elige los ejercicios correctos

Los ejercicios que se realizan en el intento de perder la grasa de los muslos pueden ser la diferencia entre el éxito y la frustración. No necesariamente tienes que recurrir a sesiones de ejercicios vigorosos para quemar grasa, sino que los que tienen un tempo lento pueden hacer que la pérdida de grasa sea extremadamente lenta. El levantamiento de pesas, por ejemplo, es beneficioso, ya que aumenta tu tasa metabólica basal, pero el propio ejercicio quema calorías muy lentamente. Del mismo modo, el yoga puede ayudarte a sentir ágil y en forma cuando lo practicas, pero tu tasa de quema de calorías es una fracción de actividades tales como correr y nadar.

No reduzcas tu dieta

Si no se quema la grasa, a pesar de ejercicio frecuente, puede ser que estés haciendo una dieta alta en calorías. Para perder grasa hay que quemar más calorías de las que consumes de forma repetida. Este estado se conoce como un déficit de calorías. Aunque el ejercicio frecuente puede ayudarte a trabajar hacia un déficit de calorías, una dieta dieta poco saludable puede borrar rápidamente la labor positiva que se hace en el gimnasio o en la carretera. Si te sientes como si estás realizando los ejercicios adecuados con la suficiente frecuencia, reduce la ingesta de calorías saltándote los alimentos altos en calorías y fíjate si comienzas a perder peso más rápido.

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Escrito por william mccoy | Traducido por jose fortunato