¿Cómo puedo perder 25 libras de grasa en cuatro meses?

Perder 25 libras en cuatro meses es una meta de pérdida de peso razonable y que puede alcanzarse. Para reducir 25 libras de grasa en cuatro meses, necesitarás perder más o menos 1 1/2 libras a la semana, o un poco más de 6 libras al mes. La pérdida gradual de peso de una libra o dos a la semana es lo que se recomienda, ya que es mucho más probable que la pérdida lenta de peso permanezca en el largo plazo. Es más probable que las libras que se pierdan lentamente sean de grasa y no de músculo y agua. Enfócate en hacer cambios en tu estilo de vida, no en soluciones de corta duración.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Consulta con tu médico antes de comenzar un programa de pérdida de peso. Tu doctor puede ayudarte a ponerte metas personalizadas y puede recomendarte a un dietista.

  2. Recorta 500 calorías de tu consumo total diario. Sin hacer ejercicio, el reducir tu consumo calórico en 500 calorías al día tendrá como resultado 1 libra de pérdida de peso cada semana. Observa tu dieta normal y decide las áreas en las que puedas reducir. Por ejemplo, podrías beber menos sodas, evitar los dulces o eliminar la comida rápida de tu dieta.

  3. Quema unas 250 calorías extra cada día con actividad física. Al recortar 500 calorías de tu dieta diaria y quemar 250 calorías con actividad física resultará en una pérdida de peso de 1 1/2 libras por semana. Una persona con un peso de 150 libras puede quemar 250 calorías con 35 a 40 minutos de nado a ritmo moderado o 50 minutos de caminata a un ritmo de 3 millas por hora.

  4. Lee las etiquetas con información nutrimental y acostúmbrate a las porciones de alimentos. Intenta comer platos más pequeños para poder limitar el tamaño de las porciones. Muchas comidas de restaurante son del doble o triple del tamaño de una comida normal. Cuando comas fuera, lleva la mitad de los alimentos que comes en casa contigo.

  5. Aprende a distinguir entre hambre y apetito. Cuando tengas hambre realmente, incluso las comidas que no sean tus favoritas parecerán sabrosas. El apetito a menudo ocurre en ausencia de hambre verdadera, como resultado del aburrimiento, ansiedad o fatiga. Aprende otras maneras de lidiar con tus emociones en vez de dedicarte a comer, como comenzar un diario, intentar un nuevo pasatiempo o tocar música.

  6. Desayuna todos los días. El comer desayuno incrementa tus niveles de energía y reduce el hambre en el resto del día. Elige alimentos con carbohidratos complejos y proteínas que satisfagan. Come avena y frutas, yogur y granola u hojuelas de trigo con leche descremada.

  7. Come los alimentos que amas en moderación. No te prives de tus dulces favoritos. En lugar de eso, come porciones más pequeñas y guárdalos para una o dos veces a la semana. Las dietas que son demasiado restrictivas están destinadas a fallar.

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Escrito por erin beck | Traducido por reyes valdes