Cómo perder 20 libras: para niños

El Centers for Disease Control and Prevention estima que el 17 por ciento de todos los niños de U.S. de edades entre los dos y los 19 años son obesos. Dicha cantidad se ha triplicado desde 1980. Los niños con pesos no saludables tienen niveles más altos de presión sanguínea, problemas para respirar, riesgo elevado de padecer diabetes y una mayor posibilidad de sufrir enfermedad cardíaca en la etapa adulta. Agregado a eso, está el estigma social y los problemas con el autoestima que abruman a los niños con sobrepeso y obesidad, lo que hace que el problema se intensifique. Perder peso es una excelente manera de que un niño comience a verse y sentirse mejor.

Se trata de la salud

Haz pruebas a tu hijo por parte de un pediatra antes de comenzar cualquier programa para la pérdida de peso. Tu médico probablemente medirá su índice de masa corporal (IMC) para establecer si necesita o no perder peso. Si su IMC se encuentra en la percentil 85 para la edad y altura de tu hijo, la pérdida de peso será una recomendación. Habla con tu pediatra sobre una meta razonable para la pérdida de peso de tu hijo. Cuando discutas esto con el niño, ayuda a enfatizar la mejora de la salud más que la dieta. Es mejor evitar hacer que tu hijo se sienta mal sobre su cuerpo y tendrás una mejor oportunidad de tener éxito si puedes establecer un tono positivo en vez de uno negativo.

Mejores elecciones de alimentación

Elimina los alimentos que tengan alto contenido de grasa y azúcar, y reduce el consumo de calorías en general de tu hijo. Evita los restaurantes de comida rápida y elige alimentos frescos y completos en vez de los empacados y procesados cada que sea posible. Mantén la cocina llena con frutas y vegetales frescos, granos enteros y proteínas magras para que la hora de la comida incluya siempre elecciones saludables. Motiva a tu hijo a comer cuanto quiera; solo asegúrate de que está comiendo alimentos como uvas, manzanas, arándanos, zanahorias, barras de queso bajo en grasa y palomitas sin mantequilla en vez de dulces y galletas. Prepárale su comida para la escuela en vez de ordenar un sándwich caliente. Los sándwiches de las escuelas con frecuencia son altos en calorías, sodio y grasa.

Actividad física

La American Academy of Pediatrics recomienda que los niños no tengan más de una a dos horas de tiempo viendo la pantalla de televisión, computadoras o juegos de video. Se necesita más actividad física y menos tiempo en el sofá para mantenerlos saludable. El ejercicio ayudará a tus hijos a perder la cantidad apropiada de peso, pero no debería sentirse como trabajo para tu pequeño. Camina hacia la escuela en vez de manejar, si es práctico. Motívalo a jugar deportes en la escuela o en alguna liga de recreación. Si los deportes en equipo lo hacen sentir incómodo, sugiérele una clase de baile o regístralo en la YMCA para nadar o hacer otras actividades atléticas.

Pon el ejemplo

Incluso si no necesitas perder peso, muestra a tu hijo cómo comer saludablemente y ejercitarse para tener un impacto positivo. Bebe agua en vez de refrescos o jugos, come una dieta completa, enséñale a cocinar, comienza un jardín de vegetales y ejercítate con el. Haz del estilo de vida saludable una actividad de familia. Lleva el registro de la pérdida de peso de tu hijo y celebren sus victorias. Cuando llegue a su meta de peso, dale un premio: ir a comprar nueva ropa o comprar la nueva bicicleta que ha estado esperando.

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Escrito por cari oleskewicz | Traducido por arcelia gutiérrez