Pequeños bultos rojos en la cara de mi bebé

El cutis de un bebé puede tener tantos altibajos como el de un adolescente. Para los nuevos padres, la erupción de pequeños bultos rojos en la cara suave y blanda de su bebé es un evento alarmante que requiere acción inmediata. Antes de hacer una cita con el dermatólogo, respira profundo y consuélate sabiendo que esas desagradables manchas probablemente no son serias y se irán solas.

Básicos sobre la piel del bebé

Durante el último trimestre del embarazo, la piel de tu bebé está cubierta con una capa blanca y cremosa llamada vérnix. Esta sustancia protege la piel del bebé y ayuda a prevenir infecciones mientras está en el útero y después del parto. Aunque algo de él se va después del nacimiento, los restos se continúan descascarando durante las primeras semanas de vida. Resiste la urgencia de ayudarlo; la piel del bebé es delicada, lo que significa que menos es mejor cuando se trata de cuidados. Lavarla en exceso elimina los aceites naturales del bebé y puede hacer que su piel sea más susceptible a irritaciones. Aplicar cremas y lociones puede causar un problema donde no lo hay. Esto puede contribuir, o empeorar, los brotes en la cara.

Problemas de pústulas

Si en los días siguientes al nacimiento de tu bebé, puede aparecer una erupción de pústulas rodeadas por manchas rojas en la cara y en la panza, la espalda y las extremidades. El eritema tóxico afecta del 30 al 70 por ciento de los bebés, lo que lo hace el más común de los brotes en la piel del bebé, aunque la causa es desconocida. Si tienes gato o perro, al principio puedes confundir estas lesiones con picaduras de pulgas. Para un diagnóstico definitivo, consulta al pediatra. A pesar del nombre intimidante, esta afección es benigna y debería desaparecer sola en una o dos semanas.

Bultos

Los parches de lesiones rojas como espinillas en la cara de un bebé puede ser un caso de acné neonatal. Hasta el 20 por ciento de todos los bebés tendrán su cutis temporalmente dañado por esta dolencia, aunque es una respuesta de las glándulas sudoríparas a las hormonas de la madre y el bebé. Sigue el ejemplo de tu bebé y no les hagas caso; nunca trates de tocar las lesiones, ya que esto puede producir una infección en la piel. En dos o cuatro meses, las hormonas del bebé se asentarán, su piel se limpiará y estará listo para su primera fotografía de cerca.

Piel escamada

Aunque esto ocurre principalmente en el cuero cabelludo, la costra láctea, conocida clínicamente como dermatitis seborreica, también puede afectar a la cara y el cuello del bebé. Se manifiesta como parches rojos con escamas con pequeños bultos que pueden picar. Aunque las levaduras y las hormonas se han implicado como posibles contribuyentes, la causa de esta afección de la piel es desconocida. Debido a que tiende a desaparecer y no vuelve en la mayoría de los niños, se recomienda seguirla de cerca. Si la dermatitis seborreica persiste o vuelve, tu pediatra puede implementar tratamientos tópicos para tratar la picazón y limpiar la piel.

Alerta roja

Aunque la estructura inmadura de la piel del bebé significa que las manchas inocuas son un hecho, algunas afecciones dermatológicas justifican un tratamiento más serio. Las lesiones y erupciones causadas por levaduras, infecciones por estafilococos, psoriasis y herpes simplex requieren un cuidado especial de parte tuya y del médico. Algunas infecciones virales también puede causar una erupción de bultos rojos en la cara y otras zonas del cuerpo. Por esta razón, consulta la pediatra si ves bultos, parches o enrojecimiento en la cara y el cuerpo de tu bebé. Busca ayuda médica si la erupción está acompañada por fiebre, supura o tiene ampollas. Un bebé que parece incómodo o se rehúsa a alimentarse también consulta al médico. Aunque los brotes del bebé probablemente sean un episodio fugaz y cosméticamente desagradable que no hace daño, siempre es prudente buscar la confirmación de un médico.

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Escrito por libby swope wiersema | Traducido por maria eugenia gonzalez