Los peores tipos de grasa

La grasa es un término general para ciertos compuestos de tu cuerpo y de tu dieta creados mediante una combinación de hidrógeno, oxígeno y carbono. Necesitas una determinada cantidad de estos compuestos para proporcionar a tu organismo las sustancias llamadas ácidos grasos esenciales, que ayudan a mantener varios aspectos clave de tu salud. El consumo excesivo de cualquier tipo de grasa puede dañar tu salud. Los peores tipos de grasas, llamadas saturadas y trans, pueden alterar tu salud con formas particularmente peligrosas.

Peligros asociados con las grasas saturadas

Las grasas saturadas son sustancias naturales que se encuentran en diversos alimentos, incluyendo cortes grasos de carne de res, productos lácteos enteros o bajos en grasa, carne de aves con piel y aceites derivados de varias especies de palmeras. Las grasas de esta categoría reciben su nombre debido a la relación química entre sus átomos de carbono e hidrógeno. Todas las grasas saturadas de fuentes animales contienen una sustancia llamada colesterol del tipo lipoproteína de baja densidad, LDL (low-density lipoprotein en inglés) que eleva tu riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular y enfermedades cardíacas cuando está presente en tu torrente sanguíneo en altas cantidades. El consumo de grasas saturadas también puede elevar tu riesgo de desarrollar el trastorno de glucosa en la sangre conocido como diabetes tipo 2, reporta Mayo Clinic.com.

Peligros asociados con las grasas trans

Las grasas trans son una forma relativamente dura de grasa artificial obtenida por la alteración química del aceite vegetal líquido. Esta alternación añade hidrógeno al aceite. Los nombres alternativos para las grasas trans son aceite hidrogenado y grasa hidrogenada. Debido a su dureza, la grasa trans tiende a acumularse con el tiempo en las arterias que suministran sangre a tu cerebro y corazón, de acuerdo a University of Maryland Medical Center. A su vez, estas acumulaciones pueden incrementar significativamente tu riesgo de desarrollar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Además de elevar tus niveles de LDL al igual que la grasa saturada, la grasa trans daña aún más tu salud reduciendo tus niveles de colesterol benéfico del tipo lipoproteína de alta densidad, o HDL (high-density lipoprotein en inglés) en la sangre.

Niveles de consumo recomendados

La American Heart Association recomienda que mantengas tu consumo de grasa saturada por debajo del 7 por ciento de tu consumo calórico diario general. Por ejemplo, si consumes 2.500 calorías al día, necesitas mantener tu consumo diario de grasa saturada por debajo de las 175 calorías. La American Heart Association también recomienda que mantengas tu consumo de grasas trans por debajo del 1 por ciento de tu consumo calórico diario. Entre los alimentos que contienen este tipo de grasa se encuentran la margarina en barra y los productos horneados preparados comercialmente, como las galletas y las donas, así como alimentos procesados y fritos.

Reducción del consumo

Para reducir tus niveles de grasa saturada y trans, Medline Plus de la U.S. National Library of Medicine menciona estrategias potenciales que incluyen revisar las etiquetas de los alimentos y evitar o disminuir el consumo de alimentos que contengan estos tipos de grasa, limitar tu consumo de productos de origen animal, incrementar tu consumo de verduras, frutas y granos bajos en grasa de forma natural además de seleccionar productos con proteínas bajos en grasa como carnes magras, carnes de aves sin piel, pescado, productos lácteos con el 1 por ciento de grasa o libres de ella y productos de soja. Consulta con tu médico para obtener más información acerca de los riesgos a la salud asociados con el consumo elevado de grasas saturadas y trans.

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Escrito por m. gideon hoyle | Traducido por juliana star