Pensamiento positivo en las relaciones

El pensamiento positivo es una forma de manipulación de tu propio pensamiento para eliminar pensamientos y actitudes contraproducentes y sustituirlos por pensamientos positivos, productivos. Esto puede resultar en beneficios físicos y psicológicos a lo largo del tiempo. Si se aplica de manera adecuada, también puede dar lugar a una gran mejora de la calidad de tu relación.

Historia

El término "pensamiento positivo" primero entró en el léxico popular en 1952 con el libro de Norman Vincent Peale, "El poder del pensamiento positivo". Su premisa básica era que la mayoría de la infelicidad humana surge de los patrones de pensamiento improductivos. Tu tarea como un aspirante a pensador positivo es desarrollar una conciencia del momento a momento de tus patrones de pensamiento, identificando los negativos y sustituirlos por pensamientos positivos. Los patrones de pensamiento incluyen no sólo los patrones de pensamiento verbal, sino también imágenes.

Método

El primer paso en el pensamiento positivo es hacer un hábito de preguntarse "¿Qué estoy pensando en este momento?" en varios momentos durante el día hasta que la "Meta-conciencia" de tu propio pensamiento se convierta en segunda naturaleza para ti. El segundo paso es aprender acerca de los patrones de pensamiento negativos, como las identificadas por la Clínica Mayo (filtrado, el catastrofismo, polarizar y personalizar) y ser capaz de identificarlos inmediatamente cada vez que te encuentras con ellos. El paso final es la creación de nuevos patrones de pensamiento positivos para reemplazar los negativos e intervenir en tus propios patrones de pensamiento para reemplazar lo negativo con lo positivo. En los niveles más avanzados, puedes utilizar técnicas como la visualización creativa para cambiar tu imaginación.

Idealización

Una vez que te has convertido en experto en el pensamiento positivo, puedes comenzar a aplicarlo a tu relación. Una de las técnicas que se ha encontrado para trabajar es la idealización de tu pareja. Sandra Murray, una psicóloga de la Universidad de Buffalo, encontró que las parejas felices tienden a tener mejores opiniones entre ellos que la que cada uno tiene de sí mismo. Hasta cierto punto, dar a tu pareja más crédito de rasgos positivos del carácter de lo que se siente que se merece mejorará tu relación, al menos si tu pareja te devuelve el favor.

Invertir en ti mismo

Susan Biali, entrenadora de la salud y autora de "Tu receta para la vida", aconseja a las personas que experimentan dificultades en las relaciones concentrarse en el cuidado de sí mismos, pero no a expensas de sus parejas. Únete a un gimnasio, toma una clase de guitarra, deja de beber o realiza algún otro acto para así amarte a ti mismo. Esto te hará menos dependiente emocionalmente de la relación, eliminando la presión de ambos, tú y tu pareja.

Perdón

Todo el mundo tiene defectos, lo que significa que todo el mundo necesita el perdón en algún momento u otro. Se liberal con el perdón de tu pareja. Una forma de hacer esto es catalogar las virtudes de tu pareja y pensar en ellas cada vez que tu pareja hace algo mal o te hace enojar. Mientras las virtudes de tu pareja superen sus defectos, el perdón vendrá mucho más fácil cuando se pone en perspectiva los asuntos de esta manera. También puedes estimular a tu pareja para extender la misma tolerancia a tus deficiencias.

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Escrito por david carnes | Traducido por daniela laura arjones