Peligros de la manicura y pedicura

Un viaje al salón de uñas debería ser relajante, no preocupante. Los arreglos de manos y pies estás pensados para aliviar el estrés al tiempo que acicalas tu aspecto. No obstante, los peligros para la salud acechan en los salones. Comprender qué peligros enfrentas cuando cruzas las puertas del salón puede ayudarte a evitar infecciones y otros problemas con tus uñas después de irte.

Peligros comunes

Las infecciones por hongos son los peligros para la salud más comunes en los salones, según lo expresa la University of Iowa Hospitals and Clinics. Las infecciones por hongos en las uñas de las manos y los pies son causadas por bacterias, hongos o levaduras. La infección se propaga fácilmente a través de los instrumentos o baños de piel mal limpiados o contaminados. La manicurista puede propagar la infección si no esteriliza bien sus manos y el lugar entre clientes, o si los productos se contaminan. Las uñas infectadas se ponen amarillas o decoloradas y finas. Estas infecciones son desagradables, pero rara vez causan otros problemas de salud. En raros casos, por ejemplo en personas que tienen el sistema inmune debilitado, la infección puede ser dolorosa.

Peligros poco comunes

Por lo general los salones usan numerosos químicos que presentan un riesgo para la salud, según explica el sitio web NailsMag.com. Los químicos deben guardarse adecuadamente en recipientes bien cerrados. Los tarros de basura de metal con tapa ayudan a contener los vapores y olores de los aplicadores usados. El sistema de ventilación del salón debe proporcionar aire fresco y expulsar el aire lleno de vapores. Las llamas de velas pueden presentar riesgo en presencia de químicos. Los sangrados por cortes pequeños que suceden durante la manicura pueden exponerte a la hepatitis o VIH, aunque estos riesgos son raros. En raros casos, pueden producirse reacciones alérgicas a los químicos usados en el proceso, como uña acrílicas o adhesivos.

Tratamiento

El tratamiento para las infecciones por hongos consiste en la medicación oral, según expresa la University of Iowa. Nada se puede hacer por el aspecto de las uñas, y éste no mejorará hasta que éstas crezcan y sean reemplazadas por nuevas sin infección. Las infecciones por hongos permanecen si no se tratan.

Prevención

La limpieza mantiene alejados la mayoría de los peligros para la salud del salón. NailsMag.com señala que, como cliente, deberías asegurarte de que el salón siga los procedimientos adecuados de limpieza y desinfección antes de hacer una cita. Controla que el salón y la manicurista estén habilitados y que el salón haya sido inspeccionado, sugiere la dermatóloga Susan Taylor. Ten en cuenta la condición de las manos de tu manicurista. Si muestran cortes o rayones o están sucias, deja el salón. Pregunta cómo se limpian y desinfectan los instrumentos y aparatos, como los baños de pies. La silla y la tina de pedicura debe ser restregada entre cada cliente y los instrumentos esterilizados con luz ultravioleta o un proceso de esterilización en frío. Limpiar los instrumentos con alcohol o agua oxigenada no es efectivo.

Consejos

Taylor recomienda comprar tu propio set de manicura si visitas los salones con frecuencia. Pide a tu manicurista que tire hacia atrás tus cutículas en lugar de recortarlas para evitar cortes. Espera a afeitar tus piernas hasta después del arreglo de pies. Los pequeños cortes con la hoja de afeitar te hacen vulnerable a las infecciones. Usa uñas acrílicas solo por períodos cortos. El uso a largo plazo puede causar afinamiento de las uñas y promover infecciones. Igualmente, no dejes que tu manicurista lime y afine las superficies de tus uñas para aplicar las uñas acrílicas. Pide que te aplique cremas, lociones y otros productos con aplicadores desechables. Si contraes una infección, informa al salón y al Board of Cosmetology de tu estado, y consulta a tu médico.

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Escrito por cheryl jones | Traducido por maria eugenia gonzalez