Los peligros del ayuno

El ayuno es el acto de abstenerse de todo alimento y bebida durante un período determinado de tiempo. Si bien algunas personas pueden ayunar por razones religiosas, otros lo hacen para poner a prueba su autocontrol. Habla con tu médico antes de comenzar un ayuno para asegurarte de que estás lo suficientemente sano como para estar sin comida ni bebida durante un período prolongado de tiempo. Sin importar la razón del ayuno, es necesario comprender las consecuencias para que sepas qué esperar.

Dolor por acidez estomacal


La acidez es una consecuencia seria del ayuno.

La acidez es una grave consecuencia del ayuno, según el National Health Service. Aunque las personas que están ayunando pueden no tener comida en sus estómagos, la comida puede estar presente en su cerebro, y en muchos casos la vista, el olfato e incluso el pensar en los alimentos puede causar que el cerebro aumente la producción de ciertos ácidos digestivos. Aunque estos ácidos puedan no haber causado problemas en el pasado, en ausencia de alimentos pueden conducir a cantidades significativas de acidez y reflujo ácido. Las personas que han usado medicamentos para la acidez estomacal deben seguir tomando estos productos incluso en ayunas para evitar el desarrollo de indigestión dolorosa.

Problemas para el manejo del azúcar en la sangre


Los diabéticos deben tener cuidado de evitar el ayuno.

Puede llegar a ser difícil manejar los niveles de azúcar en la sangre durante el ayuno. Todos los diabéticos deben tener cuidado de evitar el ayuno y esto es especialmente importante para aquellos que utilizan insulina inyectable. Las personas que ayunan -y se inyectan insulina- pueden estar en riesgo de desarrollar hipoglucemia, señala el National Health Service. Mareos, sudoración y confusión son signos de hipoglucemia y requieren atención médica inmediata por parte de un profesional de la salud capacitado.

Deshidratación


El ayuno puede provocar riesgo de deshidratación moderada o severa.

El cuerpo humano pierde constantemente agua, sal y varios otros electrolitos importantes a través de diversos procesos corporales. No debería ser ninguna sorpresa entonces, que las personas que ayunan y no reponen su suministro de agua y electrolitos, puedan estar en riesgo de deshidratación moderada o severa. El riesgo de deshidratación es especialmente elevado en los ancianos y en aquellos que no maximizan su ingesta de líquidos y electrolitos antes de comenzar un ayuno. Los individuos que se deshidratan pueden notar mareos, debilidad, desorientación, estreñimiento y dolores de cabeza.

Fluctuaciones de peso


El ayuno puede tener un efecto negativo sobre la pérdida de peso al ralentizar el metabolismo del cuerpo.

Algunas personas utilizan los ayunos como una manera de perder peso de forma rápida, y si bien esto puede ser eficaz en algunos casos, no es un remedio infalible para los que tienen sobrepeso. De hecho, el American College of Sports Medicine informa que el ayuno puede tener un efecto negativo sobre la pérdida de peso al ralentizar el metabolismo del cuerpo. Después de ayunar durante varios días, el cuerpo necesita concentraciones más pequeñas de calorías para alimentar los procesos del cuerpo. Volver a una dieta normal después de un ayuno, puede en realidad dar lugar a cierto aumento de peso mientras el cuerpo se reajusta a un aumento en la ingesta de calorías.

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Escrito por kathryn vera | Traducido por tere colín