Peligros que corren los niños pequeños al nadar

A los niños pequeños a menudo les encanta el agua y no muestran miedo a su alrededor, saltando dentro incluso si no saben nadar. Si tu niño sabe cómo nadar, puedes respirar un suspiro de alivio, pensando que no tienes que preocuparte por él si se encuentra en el agua. Pero los niños que saben nadar todavía se pueden ahogar. El agua también presenta otros riesgos para los niños pequeños, incluyendo problemas de oído y ojos y el riesgo de infección.

Ahogamiento

La mayoría de los padres no se dan cuenta que el ahogamiento provoca más muertes en niños de entre 1 a 4 años de edad que cualquier otra causa fuera de defectos de nacimiento, según los centros para el control y la prevención de enfermedades. También puede ser que no se den cuenta de que, a diferencia de las películas, el ahogamiento a menudo se produce en silencio. Las víctimas no necesariamente salpican y gritan por ayuda, sino que pueden simplemente desaparecer en silencio bajo el agua. Los pequeños nadadores también pueden entrar en pánico si se caen en el agua accidentalmente o toman un buen trago. Saber que tu pequeño puede nadar no te exime de tener que mantener los ojos en él en todo momento cuando está en o cerca del agua. Alrededor del 25 por ciento de las víctimas de ahogamiento sabía nadar, de acuerdo con el Fire Department Network News.

Problemas de oído

El agua inmóvil proporciona un medio excelente para el crecimiento de bacterias. Cuando el agua contaminada entra en el canal auditivo y se queda allí, las bacterias empiezan a multiplicarse. El resultado final, el oído de nadador (médicamente denominado "otitis media"), causa dolor, enrojecimiento y picazón de la piel que recubre el conducto auditivo. Tu hijo puede quejarse de dolor si se presiona en su oreja (la pequeña pieza cerca del canal auditivo) o si se toca la cara delante de la oreja. Entre más sucia el agua, mayor es la probabilidad de desarrollar oído de nadador. Chapotear en un lago o el océano, por ejemplo, representa un riesgo mayor que nadar en una piscina.

Problemas en los ojos

La natación puede irritar a los ojos pequeños, pero el cloro no es el único culpable. El viento, escombros en el agua y el sol también pueden causar irritación. El uso de gafas puede reducir la cantidad de cloro o residuos del agua que llegan al ojo, pero asegúrate de encontrar gafas que le queden bien. Las gafas que son demasiado apretadas pueden causar moretones o irritación de la piel alrededor de los ojos. Las gafas polarizadas reducen el daño solar. Como medida de precaución, enjuaga los ojos de tu hijo con lágrimas artificiales o una solución salina hecha para los ojos después de que nade, sugiere MayoClinic.com.

Agua contaminada

Las bacterias como el Cryptosporidium, la Giardia lamblia, la Shigella y el E. coli pueden contaminar el agua de la piscina o de las fuentes naturales de agua como lagos, ríos o el mar. En la piscina, las heces de los pañales con fugas pueden contaminar el agua, incluso si es tratada con cloro, ya que toma tiempo matar las bacterias, especialmente el Cryptosporidium, que puede mantenerse con vida durante días, según la CDC. Si tu hijo o sus amigos están enseñados a ir al baño, no confíes en los pañales de natación para mantener un movimiento de intestino contenido, sobre todo si es flojo. Cambia el pañal de natación de tu hijo en el momento que te des cuenta de que contiene heces y revísalo a menudo. Las bacterias pueden causar diarrea o erupciones en la piel si tu niño se traga un sorbo de agua contaminada.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por roberto garcia de quevedo