Pautas para la vacuna contra la gripe

La gripe es una infección viral que se propaga fácilmente afectando la nariz, la garganta, los oídos, los ojos y los pulmones. Aunque cualquiera puede contraer gripe, es más frecuente en niños y adolescentes. Las enfermedades graves suelen afectar a niños, mujeres embarazadas, adultos mayores de 65 años y a las personas con problemas de salud preexistentes. Cada año, se desarrolla una nueva vacuna contra la gripe con base en las cepas de la influenza que se desee atacar. La vacuna contra la gripe se recomienda para todas las personas mayores de 6 meses de edad.

Tipos de vacunas


La vacuna contra la gripe provee protección por más de 1 año.

Hay dos tipos de vacunas contra la gripe: el aerosol nasal y la inyección. El aerosol nasal contiene partículas vivas del virus debilitado de la gripe. En general, se recomienda para personas sanas de 2 a 49 años que no estén embarazadas. El aerosol nasal no se recomienda para personas con afecciones crónicas como enfermedades cardíacas o pulmonares, insuficiencia renal, diabetes y trastornos del sistema inmunológico. Las personas que hayan sufrido previamente la reacción del sistema nervioso llamada síndrome de Guillain-Barré después de recibir la vacuna no deben aplicarse el aerosol nasal. Las vacunas contra la gripe contienen virus muertos, que estimulan el sistema inmunológico, pero no te provocarán la enfermedad. Las vacunas están aprobadas para personas mayores de 6 meses de edad.

Quién debe vacunarse

Hay pocas razones para no vacunarse contra la gripe. Esta vacuna es muy importante para las personas con alto riesgo de tener complicaciones por la gripe y de personas cercanas. Los individuos con mayor riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la gripe incluyen a los niños menores de 5 años, adultos mayores de 50 años, mujeres embarazadas, pacientes que pasan mucho tiempo en centros médicos, indígenas de los Estados Unidos, personas con VIH u otra enfermedad que debilite el sistema inmunológico, y personas con afecciones crónicas como enfermedades del corazón, enfermedades del riñón, diabetes, enfermedades hepáticas, asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Las personas con obesidad mórbida también tienen alto riesgo de presentar las complicaciones. Se aconseja que los niños y adolescentes en tratamiento con aspirina sean vacunados para prevenir el síndrome de Reye, un síndrome grave relacionado con el uso de aspirina durante las infecciones virales. A menudo, la vacuna es obligatoria para los trabajadores de la atención médica y de seguridad pública para reducir la transmisión del virus y reducir el absentismo entre los trabajadores de mucha importancia.

Precauciones

La vacuna contra la gripe no está aprobada para bebés menores de 6 meses de edad. Para las personas mayores a 6 meses, hay algunas situaciones que requieren una consulta con el médico para ayudarte a decidir si la vacuna es adecuada para ti. Habla con él si has tenido reacciones alérgicas graves al huevo, o si desarrollaste el síndrome de Guillain-Barré u otra reacción grave después de recibir la vacuna antigripal. Si estás enfermo y tienes fiebre, espera hasta que te hayas recuperado para ponerte la vacuna.

Vacuna contra la gripe y el embarazo

La gripe ataca gravemente a las mujeres embarazadas lo que ha dado lugar a muchas hospitalizaciones. Los CDC (Centers for Disease Control and Prevention) y el College of Obstetricians and Gynecologists recomiendan la vacuna contra la gripe para todas las mujeres embarazadas. Hacer esto durante el embarazo protege a la madre y al bebé. La inmunidad de la madre pasa a través de la placenta hacia el bebé, lo que ayuda a protegerlo contra la gripe hasta que tenga edad suficiente para ser vacunado.

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Escrito por cynthia herald, m.d. | Traducido por mayra cabrera