Pautas para madres lactantes

Cuando decides dar pecho a tu bebé estás tomando una decisión sabia. De acuerdo con "March of Dimes", la leche de pecho es el mejor alimento para la mayoría de los bebés. Necesitas cuidar de tu bebé y de ti para producir suficiente leche para alimentarlo. Debes saber cuándo y qué debes comer, la cantidad de líquidos que debes tomar, la frecuencia con la que necesitas alimentar a tu bebé y lo que necesitas hacer antes de regresar al trabajo.

Nutrición maternal

Cuando das pecho debes de comer una variedad de alimentos saludables. De acuerdo con el "Libro de respuestas de lactancia materna" de la Liga de la Leche, necesitas aproximadamente 2700 calorías nutritivas por día. Tu alimentación debe incluir alrededor de 70 gramos de proteínas, las que puedes obtener de la carne o porciones de frijoles o nueces. También debes consumir tres porciones de leche para obtener calcio, 2,5 tazas de vegetales cocidos o 5 tazas de vegetales crudos, 2 porciones de frutas, 6 cucharaditas de grasa y 6 onzas (170 g) de productos de grano al día. Tu doctor puede recomendarte que tomes vitaminas prenatales mientras das pecho. Ajusta tu plan de alimentación de acuerdo al asesoramiento de tu médico o nutricionista en base a tu nivel de actividad y edad. Puedes repartir estas calorías entre tres o cinco comidas y refrigerios.

Hidratación maternal

Es importante consumir suficientes líquidos para mantener tu producción de leche. Según la Extensión de la Universidad de Ohio, debes consumir ocho o más vasos de 8 onzas (236 ml) de líquidos por día. Una manera para asegurarte de consumir la cantidad adecuada de líquidos es llevar contigo un vaso grande de agua durante el día y tomar un poco de vez en cuando. Limita tu consumo de cafeína a dos tazas por día para evitar hiperestimular a tu bebé. Evita el alcohol hasta que dejes de dar pecho. Aumenta tu consumo de líquidos si notas que tu orina es de color amarillo oscuro, estás estreñida o sedienta la mayor parte del tiempo.

Alimentar a tu bebé

Tu bebé te dará pistas para que sepas cuándo tiene hambre. Esto incluye, movimientos de succión, buscar tu pezón, estar nervioso y finalmente irritación y llanto. El estómago completo de un recién nacido es aproximadamente del tamaño de una canica pequeña y dobletea el tamaño al final del tercer día, alcanzando el tamaño de una pelota de ping pong cuando cumple los diez días, según el modelo de estómago de la herramienta de lactancia de Hollister. No alimentes de más a tu bebé durante los primeros días o él vomitará mucha de la leche que le des. Los bebés digieren más rápido la leche de pecho que la de fórmula, así que tu bebé puede querer comer cada 60 o 90 minutos hasta que el tamaño de su estómago y tu producción de leche le permita esperar más entre comidas. Tu bebé querrá que lo alimentes con más frecuencia a medida que ocurren estos incrementos para suplir sus necesidades nutricionales.

Succionar y almacenar la leche de pecho

Puedes planear volver al trabajo cuando tu bebe cumpla los 2 meses de edad. Si lo haces, seguro querrás succionar y almacenar leche para que la persona que cuide a tu bebé pueda alimentarlo. Comienza a hacerlo dos semanas antes de que vuelvas a trabajar para almacenar la leche. Para que el bebé se acostumbre a comer con biberón, permite que el papá u otro adulto alimente al bebé con un biberón con la leche que almacenaste. Succiona la leche tan seguido como alimentas al bebé. Alimenta al bebé antes de ir a trabajar y justo cuando regreses a casa del trabajo; aliméntalo tanto como puedas cuando estés en casa para darle la cantidad de leche adecuada. Utiliza una bombilla doble para reducir la cantidad de tiempo que se necesita para reunir la leche y almacénala en la nevera en paquetes marcados con un color o en el refrigerador del trabajo cuando la succiones durante tu día de trabajo.

Referencias

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Escrito por kathryn rateliff barr | Traducido por yarzeth ayala