Patatas al horno con aceite de oliva y sal de mar

Las patatas al horno a veces son descartadas al planear una comida. Aunque están llenas de nutrientes, muchas personas piensan en esconderlas bajo una capa de crema agria, tocino y queso. Sin embargo, disfrutar el sabor natural de las patatas al horno, mejorado con aceite de oliva y sal de mar, te hará pensar dos veces antes de cubrirlas con otros ingredientes.

Tu dices Pa-ta-ta

Probablemente la patata más usada en el horno es la patata russet, gracias a su almidón y piel gruesa. Las patatas dulces y las rojas también funcionan bien para hornearse. La russet proporciona alrededor de la ingesta diaria recomendada de vitamina C, tiene más potasio que la espinaca, el plátano o el brócoli, y es una buena fuente de vitamina B6, fibra, folato, hierro y magnesio. Utiliza patatas orgánicas, cuando sea posible. Deja la piel al hornear, por su valor nutricional y para que las patatas no se deshagan.

Yo digo Pa-pa

Hornear una patata con aceite de oliva y sal de mar crear una cubierta crujiente. También añade un sabor sutil. El aceite de oliva extra virgen no tiene aditivos, lo que le da un sabor afrutado, un poco amargo y más fuerte. Es una buena fuente de ácidos grasos omega-3, que son buenos para el corazón. La sal de mar se crea con agua marina evaporada y con un procesamiento mínimo, a diferencia de la sal de mesa. La sal marina es una mejor opción porque no sólo no tiene aditivos, pero contiene minerales buenos para la salud.

Patata, papa

Elige papas uniformes, si vas a hornear más de una. Precalienta el horno a 350 grados Fahrenheit. Limpia las papas con agua fría para quitar la suciedad, sécalas con una toalla de papel. Perfóralas con un tenedor o cuchillo para permitir que el vapor escape del interior. Coloca las patatas, una a una, en una bolsa de plástico o recipiente. Barniza las patatas por completo con aceite de oliva extra virgen. Colócalas en la charola para hornear y espolvoréalas con sal marina. Otra opción es colocar las patatas en un recipiente con sal de mal y rodarlas para que queden ligeramente recubiertas. Hornea las patatas durante una hora aproximadamente, o hasta que las pieles estén crujientes y el interior tierno. Para que sepan más rico, rocía aceite de oliva y sal en la patata ya cortada.

Terminemos el asunto

Las patatas no deben tener manchas, brotes, ni un tinte verde. Las patatas verdes o con brotes contienen altos niveles de solanina, que puede causar enfermedades graves si se consume. La solanina es un veneno que se encuentra a lo largo de la planta de patata, pero se concentra en las verdes y los brotes. Tira a la basura las verdes o estropeadas. Retira cualquier brote antes de cocinar la patata.

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Escrito por nicole adams | Traducido por mariana groning