¿Porqué la pasta me hace tener más hambre?

Aunque las comidas hechas de granos pueden ser parte de una dieta nutritiva, no todos los productos tienen el mismo impacto en tu saciedad. Algunas pastas, especialmente las variedades de granos refinados, pueden dejarte con algo de hambre aún después de haberlas comido. Algunos alimentos como los de harina blanca o de otros procesos pueden dejarte con apetito, mientras que los alimentos de granos enteros y altos en fibra pueden ayudarte a sentirte satisfecho por más tiempo.

Descripción

La pasta -- así como otros productos de granos -- generalmente entra en una de dos categorías: grano refinado o granos enteros. Como la Clínica Mayo explica, a los granos refinados les ha sido removido el salvado y el germen, dejándolos bajos en fibra y otros nutrientes. En contraste, los de granos enteros contienen todas las partes del grano, siendo más altos en fibra, vitaminas y minerales. A menos de que sean etiquetados de otra forma, la pasta está usualmente fabricada con harina de trigo refinada u otra forma de granos refinados.

Efectos

La pasta y otras comidas echas de granos refinados tienen distinto impacto en los niveles de saciedad. De acuerdo al estudio publicado por Hanna Isaksson, et al., en "Investigación sobre la nutrición y los alimentos", un desayuno compuesto de granos refinados falla en saciar el hambre, y es más inefectivo que un desayuno de granos enteros. El desayuno de granos enteros también resultó en una disminución del deseo de comer durante las siguientes ocho horas después, mientras que los granos refinados le pusieron muy poco freno al apetito. Los investigadores especularon que el alto contenido de fibra de los granos enteros alentó más la digestión y activo más las hormonas de la saciedad, mientras que los granos refinados no. Como resultado, la pasta y otros alimentos de granos refinados fracasan en satisfacer el apetito, resultando en permanecer con un poco más hambre después de haberlos comido.

Solución

Para aprovechar los beneficios de productos como la pasta pero evitar sentirse insatisfecho después de comerlos, trata de buscar sus versiones fabricadas con granos enteros. La Clínica Mayo recomienda revisar las etiquetas de los alimentos buscando la palabra "granos enteros", buscando si están en la lista de los ingredientes, y seleccionar productos que contengan al menos 3 gramos o más de fibra. Algunas fuentes comunes de granos enteros incluyen cebada, mijo, avena, bulgur, trigo sarraceno, arroz integral, pan integral, palomitas de maíz y arroz integral.

Consideraciones

Aunque las diferencias entre granos enteros y refinados impactan de forma diferente al hambre, no todos los granos enteros son satisfacen en el mismo nivel. De acuerdo a un estudio publicado por Natalia Schroeder, et al. en "La revista de la Federación de las Sociedades Americanas para la Biología Experimental", las personas que comen trigo sentían más nivel de hambre que otras personas comiendo la misma proporción de otros productos como la cebada, a pesar de ser ambos de granos enteros. Si experimentas un poco de hambre después de comer pasta de trigo, incluso si es de granos enteros, considera escoger otros productos compuestos de otro tipo de grano.

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Escrito por denise minger | Traducido por héctor muñoz