Los pasos básico de Tai Chi para principiantes

Tai Chi es una antigua forma de arte marcial chino que a menudo se refiere como la práctica de la "meditación en movimiento". Los movimientos suaves y fluidos del Tai Chi promueven la relajación, el alivio del estrés y la conciencia del momento presente. El Tai Chi puede ayudar a reducir el estrés, la depresión y la ansiedad, mejorar el equilibrio y la coordinación, reducir la presión arterial y promover un mejor sueño, entre muchos otros beneficios. Debido a que es un ejercicio suave y de bajo impacto, el Tai Chi es generalmente adecuado para personas de cualquier nivel de condición física.

Calentamiento

El calentamiento del cuerpo es importante para facilitar los movimientos de Tai Chi. Según el instructor de Tai Chi, Ellae Elinwood en su libro, "Stay Young With Tai Chi" (Continúa siendo joven con Tai Chi), los ejercicios de calentamiento del Tai Chi no sólo te ayudan a abrir tu cuerpo, sino que también promueven una actitud relajada y fomentan un estado de bienestar. Una calentamiento básico de Tai Chi es el ejercicio para aflojar la cintura. Párate con los pies paralelos y ligeramente un poco más que el ancho de tus caderas. Relaja los brazos a los lados. Gira las caderas hacia la derecha y luego hacia la izquierda, dejando que tus brazos sigan el movimiento de tu cuerpo. Deja que tus brazos cuelguen libremente y golpeen contra tu cuerpo mientras realizas cada rotación. Cuando sientas has calentado tu cuerpo, incorpora el cuello, los hombros y la columna vertebral a las rotaciones, haciendo que cada movimiento sea suave y fluido.

Ejercicio conocido como el "molino"

El ejercicio, llamado windmill o molino de viento es uno de los movimientos básicos del Tai Chi, debido a que promueve la flexibilidad y la apertura de la columna vertebral. Párate con los pies paralelos, separándolos un poco más que el ancho de tus hombros. Relaja los hombros y deja que tus brazos cuelguen libremente. Lleva tus manos delante de tu cuerpo cerca del hueso púbico, con los dedos apuntando hacia el suelo. Inhala y levanta los brazos hacia el centro de tu cuerpo y sobre tu cabeza, con los dedos apuntando hacia arriba. Estirate hacia el techo y arquea la columna vertebral ligeramente hacia atrás. Exhala y lentamente inclínate hacia adelante moviendo las manos hacia el centro de tu cuerpo. Inclínate hacia delante desde tu cadera, permitiendo que tus brazos cuelguen libremente delante de ti. Inhala y vuelve a tu posición de partida.

Ejercicio rotativo para las rodillas

Rotar tus rodillas fomenta la movilidad de tu columna vertebral y de tus rodillas y puede ayudar a mejorar tu equilibrio. Párate con los pies a pocas pulgadas de distancia y con las rodillas ligeramente dobladas. Coloca las manos sobre las rodillas con los dedos apuntándose entre sí. Rota tus rodillas en círculo, primero hacia la izquierda, después hacia la derecha, hacia el frente y hacia atrás como si estuvieras trazando un gran círculo en el suelo. Realiza este movimiento circular siguiendo las agujas del reloj, y luego hacia la izquierda en dirección contraria.

Ejercicios para las manos

Los ejercicios de Tai Chi para las manos te ayudan a abrir las manos y promueven flexibilidad a tus hombros, brazos y dedos. Párate y separa tus pies un poco más que el ancho de tus hombros. Levanta tus brazos para que queden frente a ti, paralelos al piso y a la altura de tus hombros. Abre tus manos tanto como te sea posible y empieza a dar vuelta a las muñecas siguiendo las manecillas del reloj y después en sentido contrario.

Postura de cierre

La postura de cierre en Tai Chi se realiza al final de una práctica para equilibrar tu energía y promover una sensación de relajación y tranquilidad. Párate con los pies según el ancho de tus caderas. Relaja los hombros y pon tus manos en una posición ahuecada con las palmas hacia arriba, descansando delante de la pelvis. Cierra los ojos. Inhala e imagina que estás llevando tu energía hacia arriba, a medida que subes tus manos del centro de tu cuerpo hacia el pecho. Exhala y voltea las manos para que las palmas estén hacia abajo. Imagínate que empujas tu energía hacia abajo a medida que empujas tus manos hacia el suelo. Realiza varias repeticiones de este ejercicio.

Más galerías de fotos



Escrito por ashley miller | Traducido por xochitl gutierrez cervantes