¿Pasión por comida saludable u obsesión peligrosa?

Cuando la búsqueda de la salud se convierte en necesidad de ayuda

¿Obsesionarse con el tipo de alimentos que comes puede ser potencialmente peligroso?

Comencé eliminando la carne, después el azúcar, después todos los alimentos procesados, Terminé comiendo sólo frutas y verduras crudas y algunos granos germinados. Entonces, un día que estaba en el trabajo, me desmayé.

— Sandra H., recuperándose de un desorden alimenticio

"Creí que estaba siendo saludable", dijo Sandra H., una chica de 23 años que recientemente completó el tratamiento por su obsesión con la perfección en la dieta. Lo que comenzó como una búsqueda por la que se sentía apasionada gradualmente la consumió cada hora que permanecía despierta. Debido a su etapa temprana de recuperación, ella pidió anonimato. "Comencé eliminando la carne", continuó diciendo. "Después el azúcar, después todos los alimentos procesados, Terminé comiendo sólo frutas y verduras crudas y algunos granos germinados. Entonces, un día que estaba en el trabajo, me desmayé." El doctor de Sandra la diagnosticó con anemia con severa deficiencia de hierro y la refirió a un psicólogo que se especializa en desórdenes alimenticios. "Estaba sorprendida" dijo Sandra." Pero una vez que mi terapeuta comenzó a hacerme preguntas... como con qué frecuencia piensas en comida y si priorizaba comer saludable sobre la felicidad, se hizo bastante obvio. Mi estilo de vida no era normal o remotamente saludable. Estaba realmente lastimándome a mi misma" Algunos profesionales utilizan el término ortorexia nerviosa para describir la condición de Sandra, lo que literalmente significa "fijación sobre alimentación adecuada". El doctor Steven Bratman acuñó la frase en 1996. La ortorexia se refiere a una obsesión no saludable con comer comida sana, y es una condición seria. La obsesión puede causar ramificaciones severas en la salud física.

¿Qué hay en un nombre?

El "Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales" no considera la ortorexia un trastorno mental oficial y las opiniones dentro de las industrias psiquiátrica y dietética tienen opiniones mezcladas en cuanto a si se debe o no incluir.

La dietista registrada María Barbour describe la ortorexia como un "trastorno alimenticio al igual que la anorexia nerviosa, pero en lugar de obsesionarse con estar delgado (los que tienen la condición) están obsesionados con consumir alimentos que los hacen sentirse puros, sanos y natural".

Podrías, por ejemplo, limitar tu dieta a alimentos orgánicos. Y si un alimento inorgánico toca tu plato, puedes experimentar pánico o participar en limpiezas de jugo, que implican el ayuno y el uso de laxantes a base de hierbas para "desintoxicar" tu cuerpo. Aunque los detalles pueden variar, es la naturaleza extrema de tus creencias, pensamientos y comportamientos lo que representa un peligro.

"Personalmente, no soy mucho de etiquetas diagnosticables", dijo la psicoterapeuta y ex atleta de clase mundial Diane Israel, cuya propia obsesión con la salud una vez le robó el bienestar emocional y físico. Aún así ella cree que la ortorexia es una enfermedad legítima. Por lo que hacerla diagnosticable puede ayudar a asegurar el tratamiento oportuno y eficaz y evitar las complicaciones graves.

Elizabeth Shaw-Draves, una psicóloga clínica con licencia limitada, utiliza otra terminología.

"Yo sí veo clientes que están obsesionados con la alimentación saludable, pero tiendo a trabajar con ellos a través de la comprensión de su obsesión por la comida sana como una manifestación de ansiedad y los síntomas del TOC que se centran en los alimentos ", explicó ella. "Un término que a veces utilizo para describir las obsesiones centradas en alimentos que son subclínicas, no lo suficientemente graves como para ser diagnosticables, es alimentación desordenada".

Independientemente de cómo lo llames, la mayoría de los profesionales de la industria están de acuerdo en que los síntomas principales de la enfermedad, tales como la severa restricción de dieta, una obsesión por comer "perfectamente" y la pérdida innecesaria de peso valen la pena abordarse. En los casos graves, estos síntomas amenazan la vida.

Negocio riesgoso

Desde un punto de vista nutricional una fijación con comer saludable puede llevar a una deficiencia de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas necesarias para el funcionamiento diario.

En casos extremos, dijo Barbour, " existe un riesgo de desnutrición y eventualmente la muerte. Los ortoréxicos puede eliminar tantos alimentos que se convencen a sí mismos de que son malos que se limitan a sí mismos (en) lo que pueden comer".

Los extremos dietarios también afectan tus emociones. A medida que tu fijación se profundiza, puedes sentir ansiedad intensa si tu ritual alimenticio es alterado o retrasado de alguna forma y experimentar culpa por comer "imperfectamente", o puedes encontrarte a ti mismo faltando a eventos sociales o a tus funciones laborales incluyendo comida fuera de tu zona de comodidad. Con el tiempo, estos síntomas pueden llevar a la depresión, problemas para dormir y obstaculizar las relaciones interpersonales.

Los tres marcadores de que tu interés por la comida sana se han convertido en una obsesión son rigidez extrema en tus patrones alimenticios, en tus alimentos permitidos y en la cantidad de alimentos que consumes.

"Falta de voluntad para perderse comidas cuidadosamente planeadas y horarios de comida, así como estrés obvio e irritabilidad cuando se le presenta una comida improvisada,es decir, salir a cenar, tomar comida para llevar; son las manifestaciones de comportamiento de estos problemas", explicó Shaw Draves.

La cantidad de tiempo que dedicas a pensar en la comida es otro factor, incluyendo el tiempo dedicado a planear las comidas, calculando tu ingesta calórica y reprimiéndote a ti mismo por comer alimentos que has eliminado de tu dieta.

Tus sueños y primeros pensamientos al despertar también pueden incluir alimentos.

Investigando las raices

Entender de dónde viene la obsesión por la comida saludable puede ayudarte a prevenir y reducir sus repercusiones.

Aunque la salud es un factor motivacional común de acuerdo a Karin Kratina un dietista registrado afiliado a la Asociación Nacional de los Desórdenes Alimenticios, el miedo a una mala alimentación, una compulsión por el control completo, un deseo por estar delgado, factores espirituales y el uso de la comida para establecer una identidad pueden contribuir. Otros factores de riesgo incluyen tener seres queridos haciendo dietas, tener una baja imagen de tu cuerpo o baja autoestima, participar en actividades enfocadas en el cuerpo como la gimnasia, el fisico culturismo, los concursos de belleza; y posiblemente la genética.

Si tienes estos factores de riesgo, se pueden tomar medidas para prevenir que una obsesión realmente importante se apodere de ti. Barbour sugiere permitir "un margen de maniobra" en tu dieta.

"Cuando nos privamos completamente de las cosas que amamos nos ponemos en un estado de desequilibrio", explicó. No estoy diciendo ve y come una bandeja completa de galletas con trozos de chocolate. Lo que todo el mundo quiere lograr es el equilibrio. Una forma de llegar ahí es dándote permiso de vez en cuando, de manera moderada. Algunas personas ponen el porcentaje en 80/20 o 90/10. Realmente es lo que te haga sentir cómodo.

En otras palabras, tomar decisiones saludables la mayor parte del tiempo y ocasionalmente permitirse pequeñas cantidades de dulces, comida frita u otra comida poco nutritiva que desees puede ser el camino óptimo para el bienestar.

"Supe que estaba en recuperación cuando podía comer un Snickers y disfrutarlo", dijo Sandra. "Prácticamente llamé a mi terapeuta un minuto después". Ahora se permite a si misma dos mini Snickers casi todos los días.

Shaw-Draves sugiere hacer un esfuerzo consciente para reconocer las fijaciones y emociones que experimentas en relación con los alimentos,como la ansiedad, y después comprometerse a pequeños cambios continuos.

Cada cambio debe "desafiar la rigidez de la comida que es sello de marca con patrones de alimentación mal adaptados", explicó. "Escribir acerca de los sentimientos asociados con la ingesta de comida y tratar de alterar patrones es útil porque promueve la reflexión y puede volverse a leer en una fecha posterior. Estas cosas simples, cuando se ha terminado con los pasos que se pueden tomar lentamente, empiezan a cambiar la percepción y la relación con la comida".

Buscando ayuda

Los medios y la sociedad a menudo alaban la dieta y la delgadez, por lo que una obsesión por comer sano puede ser fácilmente pasada por alto o considerada normal y digna de alabanza. Si tu régimen de dieta parece un trabajo que te sientes obligado a manejar perfectamente es tiempo de buscar ayuda.

Un terapeuta con especialidad en trastornos de alimentación o con tu principal síntoma como la ansiedad puede ayudarte a dirigir y a cambiar tus pensamientos y comportamientos. Y no tengas miedo: El objetivo del tratamiento no es "hacerte engordar" y quitarte todo el control que tienes actualmente, sino cambiar tu enfoque y mejorar tu bienestar físico y emocional. Puedes controlar tu dieta de otra forma eliminando el rigor y las normas con el objetivo de equilibrio y satisfacción emocional.

"Yo creo que nunca es demasiado pronto para buscar tratamiento" dijo Shaw-Draves. "Una vez que una persona se da cuenta que su preocupación por una alimentación saludable está afectando negativamente sus relaciones y habilidad para funcionar normalmente el tratamiento estará garantizado. En general, cuanto antes busque tratamiento la persona el tratamiento será más fácil y más corto."

Trabajar con un terapeuta con el que te sientas cómodo es clave, así que podrías probar un poco antes de decidirte por uno.

Además,Shaw-Draves recomienda no entrar en pánico una vez que reconoces tu necesidad de ayuda.

"Veo a muchos clientes que se dan cuenta que tienen un problema y se cierran emocionalmente por que están tan abrumados e inseguros acerca de cómo proceder. Una relación con la comida es como cualquier otra relación, no se crea de la noche a la mañana y no cambiará de la noche a la mañana".

Y es importante recordar que cuando se trata de ajustar tu dieta el exceso de información de múltiples fuentes puede ser perjudicial. En lugar de explorar Internet y hojear libros y revistas de dietas por guía, Barbour recomienda hablar con un profesional en nutrición, preferentemente un dietista con experiencia en trastornos de alimentación.

"Si te fijas, la mayoría de los libros de dieta más o menos llegan a la misma conclusión: las proteínas magras, vegetales, frutas... granos/almidones", dijo Babour."Y mantener los alimentos blancos al mínimo, arroz, pan y alimentos procesados".

Ya que los libros de dieta, muchos de los cuales se presentan como libros de "estilos de vida saludables", a menudo imponen reglas y trucos adicionales, elige los recursos de manera inteligente. Tu dietista probablemente puede proporcionarte el material que necesitas o referirte a libros y sitios web válidos.

"Si alguien por ahí está luchando como yo lo hice, yo le diría que buscara ayuda", dijo Sandra. "La gente solía decirme que tenía mucha disciplina. ¡Yo odiaba eso!, no se trata de tener voluntad. Mis problemas me quitaron mi poder personal por completo. Con ayuda de mi terapeuta, lo estoy recuperando".

Foto: Ryan McVay/Photodisc/Getty Images

Más galerías de fotos



Escrito por august mclaughlin
Traducido por esther guerrero