¿Qué pasa con tu cuerpo cuando te ejercitas demasiado?

El exceso de ejercicio, conocido como sobre-entrenamiento, afecta negativamente a tu bienestar físico y emocional. De hecho, los programas de entrenamiento riguroso pueden obstaculizar el rendimiento deportivo, aumentar tu riesgo de lesión durante el ejercicio y suprimir tu sistema inmune. El ejercicio es excesivo cuando la intensidad, duración o frecuencia de tus entrenamientos interfieren con el descanso y la recuperación adecuada entre sesiones. Tu nivel de condición física dicta cuánto ejercicio es demasiado.

Cambios hormonales

El sobre-entrenamiento influye en la secreción de hormonas. Los atletas de resistencia, que a menudo llevan a cabo horas de cardio todos los días, pueden experimentar un aumento de la secreción de cortisol, una hormona asociada con el estrés y el aumento de peso. Además, el exceso de entrenamiento puede suprimir el apetito mediante el aumento de la secreción de dos hormonas conocidas como la epinefrina y la norepinefrina. La ingesta calórica inadecuada durante los programas de entrenamiento difíciles puede reducir tu tasa de recuperación e intensificar los síntomas de exceso de entrenamiento.

Cambios en el sistema inmunológico

El exceso de ejercicio puede suprimir tu sistema inmune. A medida que tu cuerpo lucha con la fatiga y la recuperación muscular inadecuada, la energía reservada para el funcionamiento adecuado del sistema inmune se redirige a reparar los músculos y los huesos afectados por el exceso de ejercicio. Enfermedades recurrentes durante un programa de ejercicios indican una falta de descanso y el posible exceso de entrenamiento. Además, entrenar mientras se está enfermo puede alargar el tiempo de recuperación y hacer peligrar tu entrenamiento en mayor medida que tomar unos días de descanso después del ejercicio.

Cambios en el ritmo cardíaco

Una elevada tasa cardíaca en reposo indica un exceso de formación. Por ejemplo, el mantenimiento de una frecuencia cardíaca en reposo de 80 latidos por minuto cuando tu frecuencia cardíaca en reposo habitual es igual a 65 latidos por minuto representa una elevada tasa cardíaca en reposo. Además, hacer ejercicio en exceso puede aumentar el tiempo necesario para que tu ritmo cardíaco vuelva a una tasa de descanso después de una sesión de ejercicio. Por lo tanto, debes registrar tu frecuencia cardíaca en reposo a través de tu programa y tomar nota de si aumenta con el tiempo.

Los cambios musculoesqueléticos

El sistema musculoesquelético comprende los músculos y huesos. Los músculos y los huesos experimentan daños microscópicos durante el ejercicio y requieren de 24 a 48 horas de descanso entre entrenamientos para la recuperación adecuada. Saltearse los períodos de descanso adecuados con frecuencia reduce tu fuerza y ​​hace que los ejercicios que previamente eran fáciles se vuelvan difíciles. Intentar hacer ejercicio en un estado de debilidad puede causar esguinces o desgarros musculares.

Consideraciones

Tu probabilidad de desarrollar síntomas de sobre-entrenamiento depende de tu programa de ejercicio y estado físico. Los atletas de élite que siguen protocolos de descanso apropiados pueden realizar dos entrenamientos por día sin resultados negativos. Por otro lado, un principiante de ejercicio puede mostrar signos de agotamiento después de entrenar una vez al día durante un mes entero. Debes comenzar un programa de entrenamiento con una o dos sesiones semanales y aumentar la frecuencia a medida que te acostumbres al ejercicio regular. Consulta a un médico si sientes que estás experimentando síntomas de sobre-entrenamiento.

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Escrito por mandy ross | Traducido por natalia pérez