¿Qué pasa si bebes alcohol después de hacer ejercicio?

Si quieres ponerte en forma, deja la botella. El alcohol tiene una serie de consecuencias negativas para la salud cuando se consume después de una visita al gimnasio. Debes planear tu consumo de alcohol durante el día cuando te encuentres lejos del entrenamiento, sobre todo si vas a consumir más de un trago para las mujeres o dos para los hombres, el nivel que los Centers for Disease Control and Prevention dicen que puedes ingerir diariamente sin consecuencias negativas para la salud.

Deshidratación

El alcohol deshidrata el cuerpo haciendo que sudes y orines más ya que el sistema trata de eliminar la toxina. Hacer ejercicio también provoca deshidratación. Si ya estás deshidratado y empiezas a beber, estás exacerbando el problema. Espera síntomas como boca seca, dolor de cabeza e incluso mareos en los casos más graves. Cuanto más deshidratado te vuelvas peor tu resaca será.

Reparación muscular interrumpida

Después de hacer ejercicio, los músculos necesitan tiempo para repararse y crecer. El alcohol interrumpe este proceso, lo que significa que si quieres que te timen, probablemente deberías pasar el post-entrenamiento con alcohol. El cuerpo usa la hormona del crecimiento humana durante el proceso de reparación del músculo. El consumo de alcohol reduce la secreción de HGH, eliminando las ganancias que has realizado, mientras levantaste pesas en el gimnasio.

Dolor sostenido

Debido a que tus músculos no son capaces de repararse adecuadamente a sí mismos debido a los efectos del alcohol, experimentarás más dolor por más tiempo si bebes después de tu entrenamiento. El dolor que experimentas después de hacer ejercicio es de desgarros musculares microscópicos o ácido láctico acumulado, los cuales requieren más tiempo para resolverse si la bebida está en tu cuerpo.

Fatiga aumentada

Si has tenido una extenuante sesión de ejercicios, tu cuerpo se sentirá fatigado. Tomar algo después del gimnasio sólo empeorará esto. El alcohol altera el metabolismo del cuerpo, dejándolo con menos energía para quemar. Además, el alcohol puede alterar el horario de sueño, dejándote adolorido y cansado al día siguiente, ya que tu cuerpo no tiene la cantidad adecuada de tiempo para recuperarse.

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Escrito por james mulcahy | Traducido por carlos alberto feruglio