¿Qué pasa con el ácido láctico luego del ejercicio?

Cuando tus músculos no obtienen el suficiente oxígeno durante un ejercicio rápido y corto, comienzan a usar un camino llamado fermentación láctica, que genera una hidrato de carbono de tres carbonos llamado ácido láctico o lactato como subproducto de la degradación de la glucosa. El ácido láctico no es útil para las células musculares, pero el hígado lo vuelve a convertir en glucosa más adelante.

Torrente sanguíneo

A medida que el ácido láctico se acumula dentro de tus células musculares, éste ingresa al torrente sanguíneo y luego el hígado absorbe el lactato circulante. Más adelante mientras descansas, tu hígado se ocupa de oxidar el ácido láctico y transformarlo en piruvato mediante una reacción catalizada por una enzima llamada lactato deshidrogenasa. Esta enzima emplea los electrones retirados del lactato para reducir una molécula de NAD en NADH. El piruvato entra a unas pequeñas estructuras encapsuladas llamadas mitocondrias mediante un transportador, donde encontrarán uno de un par de diferentes destinos.

Ciclo del ácido cítrico

Dentro de la mitocondria, el piruvato puede ser convertido en acetil-CoA y CO2 por una enzima llamada piruvato deshidrogenasa compleja. En este caso, el acetil-CoA entrará en un camino bioquímico llamado ciclo del ácido cítrico y las células hepáticas usarán la energía que extraen al oxidar estos carbonos para almacenar energía en forma de adenosín trifosfato o ATP. Haciendo esto, sin embargo, el hígado satisface simplemente sus propios requerimientos y no los de aquellas otras células. El hígado también necesita convertir el ácido láctico en glucosa y lo hace mediante un proceso llamado gluconeogénesis.

Gluconeogénesis

Cuando el ácido láctico es abundante en las células hepáticas luego del ejercicio, el camino de la gluconeogénesis es ligeramente diferentes al que emplea el hígado en otros momentos. Comienza en la mitocondria, cuando una enzima llamada piruvato carboxilasa agrega una molécula de bicarbonato al piruvato y lo convierte en oxalacetato. Esta reacción requiere un gasto de energía en forma de una molécula de ATP. Luego, otra enzima llamada carboxiquinasa PEP mitocondrial convierte el oxalacetato en fosfoenolpiruvato o PEP y dióxido de carbono libre. Este paso también requiere gasto de energía en forma de una molécula de GTP. El PEP producido por la carboxiquinasa PEP es exportado de la mitocondria y convertido nuevamente en glucosa a través de una serie de nueve reacciones catalizadas por enzimas dentro de la célula.

Efectos

La serie de eventos mediante los cuales la glucosa se convierte en lactato y nuevamente en glucosa es llamada ciclo de Cori. Tus músculos en definitiva ganan menos energía de la degradación de la glucosa y la fermentación del ácido láctico que la que necesita tu hígado para convertir el lactato nuevamente en glucosa. En consecuencia, el ciclo de Cori implica una pérdida neta de energía. Tu cuerpo hace uso de ello durante el entrenamiento intenso, cuando el torrente sanguíneo no puede proveer todo el oxígeno necesario a los músculos. En momentos como ese, la fermentación láctica se convierte en la única forma en la que los músculos pueden seguir metabolizando la glucosa como combustible.

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Escrito por john brennan | Traducido por paula santa cruz