Participación de los padres en el desarrollo de alfabetización de los niños

Puedes influir en las habilidades de alfabetización de tu hijo comenzando desde el nacimiento, tal como señala un estudio emitido por el National Institute for Literacy. La buena noticia es que no necesitas entrenamiento especial ni materiales para cumplir con esto. Cosas simples como escuchar los sonidos de tu familia riendo, hablando o cantando, leer juntos y hablar y escuchar a tu hijo son todos bloques de construcción de la alfabetización.

Bebés y niños pequeños

Tu bebé aprende el lenguaje al escuchar a la gente hablar, por lo tanto rodéalo con sonidos. Cántale como parte de tu rutina para ir a dormir, lee historias con rimas para exponerlo al sonido del lenguaje y explica los pasos de una rutina mientras la llevas a cabo. Durante el baño, apunta y nombra sus dedos, su nariz y su mentón. También pasa tiempo respondiéndole (es otra herramienta del desarrollo temprano de la alfabetización). Al repetir sonidos de arrullo hacia él, le enseñas la cuestión del intento de comunicarte. Cuando cambias la orden de una sola palabra de "¡Arriba!" a una oración completa ("¿Quieres que te levante?") le ayudas a refinar el lenguaje. Finalmente, lee junto con él todos los días. Investiga puntos coherentes para lecturas regulares como lo más importante que puedes hacer para desarrollar la alfabetización.

Preescolares

Al momento en que tu pequeño tiene 3 a 4 años, generalmente tiene entre 800 y 900 palabras bajo su mando, según el Connecticut Department of Social Service. Tu objetivo es mantener en ciernes su adquisición del lenguaje. Ya sea que estés preparando un bocadillo, vistiéndolo o eligiendo juguetes, habla sobre lo que estás haciendo y pregúntale: "Vamos a limpiar esta dormitorio. ¿Dónde se guarda este juguete?". Puedes exponerlo a nuevas experiencias y al vocabulario que va con ellas. Camina por tu vecindario, hablando sobre lo que ves. Desarrolla habilidades rítmicas a través del juego con el uso del lenguaje, incluyendo trabalenguas y buscando palabras rítmicas para alimentos y prendas comunes. Aumenta la conciencia del alfabeto señalando los carteles familiares en el supermercado, leyendo las señales de tránsito mientras conduces y cantando la canción del alfabeto.

Jardín de infantes y primer grado

El desarrollo de la alfabetización en el jardín de infantes y el primer grado incluye gran parte de hablar, escuchar y leer junto con la expansión del vocabulario. Los nuevos agregados son las habilidades de escritura y lectura. Ahora cuando lean juntos, dirige su atención al título del libro, al autor y al ilustrador. Señala la primera letra de las palabras. Habla sobre sus partes de su historia favorita y pídele que te diga con anticipación qué puede pasar luego. Además de las actividades rítmicas divertidas de los años preescolares, pídele que encuentre palabras que todas empiecen o terminen con el mismo sonido. Ayuda a tu hijo a componer notas cortas (las tarjetas son geniales para esto) para amigos y familia.

Segundo y tercer grado

Cuando tu hijo llegue al segundo y tercer grado, continúen hablando juntos muy a menudo (hablar y escuchar son la base de todas las habilidades de alfabetización, según la National Literacy Trust). Leer juntos se convierte más interactivo en esta etapa; escucha cómo lee tu hijo para ayudarlo a desarrollar fluidez. Habla sobre los personajes del libro y pídele que cuente la historia con sus propias palabras. Continúa desarrollando el vocabulario a través de nuevas experiencias, pero también busca palabras que él no conozca, y también identifica prefijos, sufijos y palabras raíces. Finalmente, introduce el hábito de la escritura. Envía correos electrónicos, notas y cartas a amigos y familiares.

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Escrito por suzanna didier | Traducido por aldana avale