¿Qué papel desempeñan los carbohidratos en el metabolismo?

Los carbohidratos son compuestos formados por varios tipos de azúcares. Pueden ser carbohidratos complejos, denominados almidones, como los que se encuentran en cereales, panes, pastas y algunos tubérculos, o carbohidratos simples, como la fructosa, que se encuentra principalmente en frutas, y la sacarosa, propia de caramelos y postres. El producto final del metabolismo de los carbohidratos es la glucosa, el azúcar más simple de todas, que es utilizada por el cerebro, los músculos y otros tejidos para la producción de energía. Los carbohidratos desempeñan un papel importante en el metabolismo, pero se deben combinar con proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua para el crecimiento y la salud adecuados.

Los carbohidratos aportan energía

Los carbohidratos contienen azúcares digeribles denominados polisacáridos, disacáridos y monosacáridos, que son metabolizados o convertidos en glucosa. La glucosa es el único tipo de azúcar utilizado por el cuerpo para satisfacer sus necesidades de energía. La glucosa se transporta a través del torrente sanguíneo y administrada en las células con la ayuda de la hormona insulina. Los bajos niveles de azúcar en sangre, o hipoglucemia, desencadenan el hambre. Omitir comidas provoca rápidamente síntomas de hipoglucemia, como fatiga, dolor de cabeza, irritabilidad y cambios de humor, así se explica en “Human Metabolism: Functional Diversity and Integration”. El consumo de pan, frutas o miel, todos ricos en carbohidratos, aumenta rápidamente los niveles de glucosa en sangre.

Prevención del colapso de las proteínas

Incluir carbohidratos en la dieta garantiza la presencia constante de glucosa en el torrente sanguíneo. Sin la cantidad adecuada de carbohidratos, el cuerpo busca rápidamente fuentes de energía alternativas. Los músculos utilizan ácidos grasos para obtener energía, pero tu cerebro necesita glucosa, así que tu cuerpo metaboliza sus proteínas en glucosa en un proceso denominado gluconeogénesis, según datos de “Nutritional Sciences for Human Health”. La gluconeogénesis no es destructiva a corto plazo, pero puede provocar rápidamente cetosis, debilidad muscular y estrés en órganos tales como el hígado y los riñones. Para prevenir la cetosis, debes consumir entre 50 y 100 gramos de carbohidratos por día.

Fuente de fibras dietarias

Los carbohidratos no digeribles son la celulosa, la pectina, la resina y el mucílago. No se utilizan como fuente de energía, pero son importantes por otros motivos. La pectina, la resina y el mucílago son fibras solubles en agua, que absorben el agua y las toxinas en los intestinos y promueven la movilidad en su interior. Además, ayudan a eliminar las cantidades excesivas de colesterol del cuerpo, según se indica en “Public Health Nutrition: From Principles to Practice”. La celulosa aumenta el volumen de las heces y tienen un efecto limpiador en los intestinos. Los vegetales fibrosos son buenas fuentes de celulosa mientras que los cereales, las judías (beans) y algunas frutas aportan grandes cantidades de fibras solubles.

Precauciones

Algunos carbohidratos, principalmente los de frutas y verduras, son ricos en muchos otros nutrientes, incluidos vitaminas, minerales y antioxidantes. Sin embargo, el consumo excesivo de azúcares refinados aumenta el riesgo de desarrollar obesidad, diabetes y muchas enfermedades degenerativas. Los productos integrales también contienen muchos nutrientes, pero algunas personas tienen alergias de bajo grado o problemas de salud con el gluten del trigo y otros cereales. Los carbohidratos son un grupo alimenticio diverso y deben ser parte de tu dieta diaria, aunque debes evitar consumir cantidades excesivas de las variedades altamente refinadas y procesadas.

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Escrito por sirah dubois | Traducido por valeria d'ambrosio