Papel de la amilasa en la digestión de los hidratos de carbono complejos

Cuando una molécula en el cuerpo se descompone en componentes más pequeños, se produce una reacción química. Las enzimas son proteínas producidas por el cuerpo humano que impulsan a reacciones químicas. La amilasa enzima juega un papel crítico en la digestión de los hidratos de carbono complejos en componentes más pequeños para facilitar la absorción en el torrente sanguíneo.

Dentro de los carbohidratos complejos

Los carbohidratos complejos son largas cadenas de azúcares unidas entre sí. Algunos son cadenas lineales y otros tienen muchas ramas. Los carbohidratos complejos incluyen glucógeno, celulosa y almidón. El glucógeno es un carbohidrato que se encuentra principalmente en la carne y se degrada durante la cocción, mientras que la celulosa de las plantas no se descompone y permanece en el tracto digestivo como fibra dietética. Tanto el almidón y el glucógeno se pueden dividir por la amilasa. El almidón se compone de amilosa y amilopectina. La amilosa tiene la forma de una hélice, mientras que la amilopectina es típicamente más larga y más ramificada. El glucógeno es aún más altamente ramificado que la amilopectina.

La glándula salival

Las glándulas salivales se encuentran debajo de la lengua, debajo del hueso de la mandíbula y cerca de la articulación de la mandíbula. Secretan la saliva, que es una mezcla de agua, moco y minerales. Dentro de esa mezcla está la enzima amilasa, que trabaja mediante un proceso llamado hidrólisis que utiliza el agua para escindir los enlaces entre azúcares, dejando atrás los disacáridos como maltosa.

Tipos de amilasa

Existen tres tipos de enzimas de amilasa en la naturaleza: alfa-amilasa, beta-amilasa y gamma-amilasa. La alfa-amilasa es el único tipo que se encuentra en los seres humanos y se encuentra ya sea en el páncreas o la saliva de la boca. La amilasa salival descompone los carbohidratos en la boca, mientras que la amilasa pancreática es secretada por el páncreas en el intestino delgado y descompone los hidratos de carbono.

Condiciones médicas

La medición de la amilasa en la sangre o en la orina se puede utilizar para diagnosticar las enfermedades del tracto digestivo, el riñón o el páncreas. Por ejemplo, Medline Plus explica que en el caso de la pancreatitis aguda, la amilasa pancreática se activa en el interior del páncreas y comienza a digerir el tejido del órgano. Los niveles altos sanguíneos o los niveles de amilasa en la orina pueden ser un indicador de esta enfermedad. Otra condición caracterizada por la elevación de la amilasa es la llamada macroamilasemia, que es cuando la enzima se une a otra proteína y no se filtra bien por los riñones. La condición en sí misma no causa síntomas, pero se ha asociado con la enfermedad celíaca, colitis ulcerosa y la artritis reumatoide.

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Escrito por gina riggio | Traducido por gabriela nungaray