Cómo los padres helicóptero afectan a sus hijos

Ser un padre cariñoso y devoto significa atender a las necesidades de tu hijo, ayudándole cuando se caiga para que sepa que siempre estarás ahí para él. Muchos padres, sin embargo, dan un paso más lejos. La crianza helicóptero se refiere a un estilo en el cual los padres flotan alrededor de sus hijos en todo momento, yendo al rescate de sus pequeños poco antes de que la adversidad pueda siquiera atacar.

Preocupaciones parentales

Todos los buenos padres están preocupados por sus hijos. Quieres que tu hijo tenga éxito. No quieres verlo sufrir por cualquier motivo. Quieres protegerlo de los conflictos que están obligados a enfrentar. Estas son emociones razonables. Sin embargo, como padre, debes encontrar el equilibrio entre la preocupación y la intromisión, según un estudio publicado en la revista de adolescencia y referenciada por "USA Today". La distinción importante entre padres helicóptero y la crianza cariñosa, dice la autor del estudio, Laura Padilla-Walker, profesora de desarrollo humano, es que los padres helicóptero no valoran la capacidad de toma de decisiones de sus hijos. Esto puede llevar a la total dependencia en el futuro o una rebelión completa por parte del niño.

Efectos positivos

La investigación sobre la cantidad de tiempo que pasan los padres con sus hijos ha encontrado que en los últimos años, el número de horas que pasan juntos en los hogares de educación universitaria casi se ha duplicado desde 12 horas a la semana a 21 horas a la semana. Por pasar tanto tiempo con tu hijo, caes bajo la definición de padre helicóptero, según el estudio realizado por la socióloga Annette Lareau como describe en "The Atlantic". Los efectos positivos de este tipo de crianza pueden compensar lo negativo, siempre que permitas el pensamiento independiente y respetes los límites de tu hijo. Se refiere a ello como cultivo concentrado. Lareau dice en su estudio que algunos "padres activamente promueven y evalúan las opiniones, talentos y habilidades de sus hijos. Haciendo un esfuerzo deliberado y sostenido para estimular el desarrollo de los niños y cultivar sus habilidades cognitivas y sociales". Estas clases de protecciones adicionales sirven a los intereses de los niños ayudándoles a crecer en su propia persona.

Efectos negativos

Aquellos padres que se extralimitan, como lo investigado por el psicólogo de la Universidad de Indiana Chris Meno, empiezan por no dejar que sus hijos caigan de niños pequeños, están siempre ahí para atraparlos. En la escuela, puedes encontrarte luchando con los maestros y profesores sobre las calificaciones o tratamiento a un ritmo incesante para tu hijo. Los padres helicóptero pueden estar en contacto con sus hijos adultos más de cinco veces al día. Los efectos a largo plazo, según Meno, incluyen depresión y ansiedad en los niños mayores y adultos. Nunca haber sido capaces de practicar sus habilidades para resolver problemas, el niño puede no tener confianza en sus decisiones y necesita confiar en ti para cada pequeño conflicto. También puede tener un miedo abrumador de decepcionar a otros y de fracasar, principalmente porque nunca se le ha permitido fallar. Neil Montgomery, psicólogo en Keene State College en New Hampshire, agrega que los niños de padres helicóptero son más resistentes al cambio y las nuevas ideas.

Resolver el problema

El informe del "USA Today" muestra los efectos negativos de la crianza helicóptero para los padres también. Se sienten desgastados, poco apreciados y trabajando en exceso. Puesto que la reflexión interna es la manera más fácil de identificar un problema, Meno sugiere buscar en ti mismo estas emociones si sientes que eres un padre helicóptero. Una vez que hayas determinado los patrones en ti mismo que llevan al agotamiento y sentimientos similares, entonces puedes ir cambiándolos. Si llamas a tu hijo cuatro veces al día, dice, trata de cortarlo a una vez. Si tu hijo te pide que intervengas en su favor, dedica el tiempo que normalmente pasarías discutiendo con sus adversarios para ayudarle a diseñar su propio plan de juego en su lugar. De esta manera, puedes empezar a enseñar a tu hijo (sin importar la edad) a manejarse en el mundo real sin ti, dándole herramientas que puede utilizar para toda la vida, en vez de simplemente solucionar sus problemas para mantenerle a salvo.

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Escrito por darlena cunha | Traducido por paulina illanes amenábar