Qué pueden hacer los padres para ayudar a los hijos a triunfar en las pruebas estandarizadas

Las pruebas estandarizadas miden qué tan bien tu niño se desenvuelve, en comparación con sus compañeros dentro del mismo grupo de edad o nivel de grado. Cuando se administran en el salón de clases, estas pruebas proporcionan a la escuela información vital, lo que refleja no sólo el progreso individual de los estudiantes, sino también las prácticas y las técnicas que los profesores utilizan en las aulas de clases. Algunas escuelas usan los resultados para tomar decisiones sobre la colocación. En estos casos, puede que se le administre a tu hijo una prueba estandarizada de logros individuales. Dado que la educación de tu hijo a menudo gira en torno a los resultados de estas pruebas, desenvolverse en su mejor manera es importante. Como padre, puedes preparar a tu hijo para hacer su mejor esfuerzo.

Hablar de las pruebas

Los niños pequeños pueden estar confundidos sobre qué esperar de los exámenes estandarizados, que a su vez pueden causarles una ansiedad innecesaria. Siéntate con tus hijos y explícales que las pruebas no ganan un grado y que no pueden fallar la prueba puede tranquilizarlos. Sin embargo, se debe tener cuidado para expresar que a pesar de que las pruebas no se califican, son importantes. Para los niños de primaria, si les explicas que las pruebas son para saber lo que ya saben y lo que necesitan aprender, es a menudo suficiente para reducir la ansiedad. Los niños mayores pueden beneficiarse de que les digan que las pruebas también evalúan qué tan bien lo está haciendo la escuela en enseñarles lo que necesitan saber. Este es el momento de que tu hijo sepa que no se espera que sepa todas las respuestas, sino que debe hacer todo lo posible para responder a las preguntas.

Descansar lo suficiente

El rendimiento académico de los niños disminuye cuando no reciben suficiente sueño, lo cual hace que sea de vital importancia que tu hijo esté bien descansado el día del examen. Controlar los hábitos de sueño de tu hijo y asegurar que duerma lo suficiente los últimos días antes del examen le ayudará a estar listo para el desafío que la prueba académica puede proporcionar. Según National Sleep Foundation, los niños entre las edades de 5 y 12 requieren de 10 a 11 horas de sueño por noche, mientras que los adolescentes necesitan 8 1/2 a 9 1/4 horas de sueño para funcionar bien.

Desayuno y meriendas

Comer un desayuno saludable de cereales integrales y frutas en el día de la prueba y tener meriendas saludables, como galletas integrales, queso bajo en grasa, frutas o verduras y leche o jugo disponible durante los descansos puede mejorar el rendimiento de tu hijo en la prueba. Según Julie Allington, un consultor de la educación nutricional en el Wisconsin Department of Public Instruction, los estudios han confirmado que saltarse el desayuno tiene un efecto negativo en el rendimiento académico de los estudiantes. Los estudiantes que comen un desayuno saludable muestran unas puntuaciones más altas en lectura, matemáticas y vocabulario.

Estímulo

Como padre de familia, animar a tu hijo a hacer su mejor esfuerzo y asegurarle que nadie sabe todas las respuestas le dará la confianza que necesita para funcionar bien. Los niños más pequeños, que pueden preocuparse por obtener una mala calificación, a menudo se benefician de saber que no se calificará la prueba. Los niños mayores pueden temer que los bombardeos de la prueba arruinarán su futuro y puede evitar que ingresen en una clase de AP o ir a la universidad. Recuérdales que se relajen y que tomen su tiempo para contestar las preguntas, y también haz que tu hijo sepa que crees en su capacidad y que es capaz de manejar las tareas. Este puede ser el mejor estímulo que puedes darle.

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Escrito por nannette richford | Traducido por enrique pereira vivas