Cómo los padres pueden apoyar el desarrollo de la infancia temprana de sus hijos

Las experiencias tempranas del niño construyen las bases para su desarrollo en todas las áreas: físicas, cognitivas, emocionales y sociales. Tus acciones forman su actitud, apoyan su desarrollo y sirven como su abogado si necesitan ayuda adicional. No necesitas un grado especializado para tener un impacto positivo sobre el desarrollo de tu pequeño. Muchas maneras en que los padres pueden ayudar son fáciles de incorporar en el día.

Piensa como un niño

Mirar el mundo desde la perspectiva de tu pequeño puede ayudarte a comprender cómo piensa. Los niños pequeños tienden a hacer un montón de preguntas y explorar en todas partes. Muchos sucesos y experiencias comunes son nuevos para tu joven hijo. Has visto varios arcoiris en tu vida, pero ver su primer arcoiris es nuevo y emocionante. Baja a su nivel cuando juegues. Las cosas se ven diferentes desde abajo. Imagina que nunca has visto las cosas que tu hijo está experimentando por primera vez. Escucha sus historias y preguntas. Responde a ellas para demostrarle que estás escuchando. El sitio web de ZerotoThree.org sugiere preguntarle a tu pequeño qué piensa cuando hace preguntas en vez de simplemente decirle la respuesta. Es fácil quedar atrapado en el mundo "adulto", pero dejar que la emoción de tu hijo te contagie te da su validación y le anima a seguir explorando.

Interactúa con tu hijo

Satisfacer las necesidades de los niños es la responsabilidad de crianza más básica, pero tu hijo también necesita interacciones positivas contigo más allá de lo básico. Eso no significa que tienes que pasar cada instante atendiendo a tu hijo a haciendo todo por él. De hecho, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades sugiere dar a tu hijo responsabilidades tales como las tareas simples, permitiéndole tomar decisiones menores y fomentar las interacciones con otros niños. Pasar tiempo significativo con tu hijo te permite crear un lazo, ayudarle a sentirse seguro y apoyar su desarrollo del lenguaje. Estas interacciones también dan la oportunidad de enseñar a tu hijo los valores que sientes son importantes, así como habilidades tales como resolución de problemas y resolución de conflictos. Maneras de interactuar con los niños pequeños son leer, jugar y hablar.

Apunta a todas las áreas de desarrollo

Los padres a menudo colocan un énfasis en el desarrollo cognitivo, aumentando el número de palabras de un niño, enseñándole a contar o empujándole a leer. Mientras que las habilidades de pensamiento son cruciales para el desarrollo y preparación para la escuela, tu hijo tiene otras áreas de desarrollo que también es necesario abordar. Apoyar su desarrollo físico significa animarle a ser activo. El desarrollo de las habilidades motoras gruesas, como correr y escalar, y actividades de motricidad fina, tales como recoger objetos pequeños, ayudan a tu pequeño desarrollarse físicamente. El desarrollo emocional viene con la oportunidad de compartir sus sentimientos y reconocer los sentimientos de su familia y amigos. Las interacciones con sus compañeros le ayudan a desarrollar sus habilidades sociales, tales como compartir y relacionarse con otros.

Conectarse con los profesionales

Eres su cuidador principal, pero eso no significa que tienes que criar a tu hijo sin ayuda. Profesionales médicos y de la temprana infancia sirven como recursos de información y servicios. Trabajar con el médico de tu hijo te permite verificar que está cumpliendo los hitos adecuados para su edad. Tu médico puede ayudar a diagnosticar problemas y retrasos, y sugerir servicios de intervención temprana que pueden ayudar. Si no está cumpliendo con los hitos físicos, por ejemplo, el médico puede remitirlo a un terapeuta. El maestro de la primera infancia de tu hijo es otra referencia. Mantente conectado con sus profesores para apoyar el aprendizaje que ocurre en el preescolar. Comunícate con los maestros para identificar las áreas de necesidad o actividades para abordar cuestiones específicas para tu hijo.

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Escrito por shelley frost | Traducido por paulina illanes amenábar