Opciones de tratamiento para el IBS

El síndrome del intestino irritable (Irritable bowel syndrome) es un trastorno intestinal común que causa dolor abdominal, distensión abdominal y alteración del hábito intestinal. La mayoría de las personas con IBS se quejan de estreñimiento o diarrea, pero en muchas personas estos síntomas se alternan. Aunque el IBS no es potencialmente mortal y no acorta la esperanza de vida de una persona, puede causar mucha angustia y reducir la calidad de vida en general. Debido a que un único tratamiento puede no ser suficiente para hacer frente a los síntomas del IBS, las personas a menudo tienen que considerar varias opciones.

Enfoques alimenticios para el IBS

En muchas personas con IBS, los síntomas se ven agravados por ciertos alimentos o bebidas. La cafeína, el trigo, los productos lácteos, cítricos y maíz son algunos de los factores dietéticos desencadenantes mayormente identificados. Evitar estos elementos a menudo alivia el malestar abdominal, la hinchazón y otros síntomas. El consumo de fibra extra en la dieta o de suplementos dietéticos de fibra, tales como el pisilio, a menudo son recomendados para personas con IBS. Si bien algunas personas pueden notar una mejoría consumiendo fibra adicional, hasta el 70 por ciento de las personas no reportan beneficios, y algunas personas pueden tener síntomas más graves.

Medicamentos recetados

Varios medicamentos recetados, tanto antiguos como nuevos, pueden ayudar al IBS. Los antidepresivos tricíclicos, como la imipramina (Tofranil) y la amitriptilina (Elavil), reducen el movimiento intestinal y alivian el dolor. Los antiespasmódicos, como la hiosciamina (Levsin), alivian el dolor abdominal, reduciendo las contracciones musculares intestinales. El ondansetron (Zofran) reduce los cólicos abdominales al bloquear la acción de la serotonina, un neurotransmisor parecido a hormonas que estimula la actividad intestinal. El alosetrón (Lotronex), otro bloqueador de la serotonina, tiene licencia para su uso en mujeres que padecen IBS con diarrea severa. La lubiprostona (Amitiza) suaviza las heces de las personas con estreñimiento al aumentar la secreción de fluidos intestinales. La pregabalina (Lyrica) es un fármaco anticonvulsivo que disminuye la percepción del dolor en muchas personas con IBS. Aunque estos medicamentos han mostrado cierta eficacia en personas con IBS, pueden tener efectos secundarios, como estreñimiento, sequedad bucal, ritmos cardíacos anormales o reducción del flujo sanguíneo intestinal. Debido al riesgo de efectos secundarios graves, el alosetrón sólo está disponible a través de programas especiales de prescripción. Pregúntale a tu médico si alguno de estos medicamentos es apropiado para ti.

Agentes de venta libre

Las personas con IBS frecuentemente recurren a remedios caseros o medicamentos de venta libre para aliviar sus síntomas. El uso periódico de laxantes, como el citrato de magnesio o el polietilenglicol (MiraLAX), puede ser útil para personas con IBS y estreñimiento, pero los laxantes no deben ser usados diariamente. El jengibre, el hinojo y el aloe vera se han recomendado para el tratamiento del estreñimiento y la distensión abdominal asociada con el IBS, pero éstos no han sido adecuadamente probados para comprobar su eficacia o su seguridad a largo plazo. El aceite de menta ha demostrado reducir las náuseas y los calambres en algunos estudios relacionados con el IBS, pero puede empeorar los síntomas de reflujo ácido en algunas personas. Siempre consulta con tu médico antes de tomar cualquier medicamento sin receta o un remedio casero.

Terapia psicológica

El estrés, la ansiedad y otros trastornos psicológicos desempeñan un papel en la severidad de los síntomas para muchas personas con IBS. Aunque todavía no está claro qué tipo de trabajo de terapia psicológica es mejor para dicha patología, la terapia cognitiva parece ofrecer el mayor beneficio en la mayoría de los pacientes. La terapia cognitiva es una forma de psicoterapia que ayuda a identificar y corregir los patrones de pensamiento, las respuestas emocionales y comportamientos que contribuyen a sus síntomas. De acuerdo con un estudio publicado en la edición de octubre de 2006 del "Journal of Psychosomatic Research", una sola sesión reconfortante con un psicoterapeuta puede ser útil para algunas personas con IBS.

Probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos que se pueden tomar por vía oral para alterar la composición de las bacterias que viven en el tracto gastrointestinal. De acuerdo con una revisión de marzo de 2011 “Therapeutic Advances in Gastroenterology”, los preparados que contengan varias especies de Bifidobacterium parecen conferir el mayor beneficio para personas con IBS, mientras que los que contienen especies de Lactobacillus son menos útiles. Todavía no está claro qué combinaciones o dosis de probióticos, si es el caso, proporcionará el mayor beneficio para la mayoría de los pacientes con esta afección, así que consulta con tu médico para obtener recomendaciones.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por priscila caminer