Omega-3 como un supresor del apetito

Los ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a perder peso, ya que regulan el apetito. Se encuentran en pescados como el salmón, el atún, la trucha y la caballa. También se encuentran en otros alimentos marinos incluyendo algas y el krill, algunas plantas y aceites de nueces. Habla con tu médico antes de tomar suplementos. Pueden interferir con algunos medicamentos y otros suplementos.

Identificación

Los ácidos grasos omega-3 son considerados ácidos grasos esenciales debido a que tu cuerpo no puede producirlos. Tienes que obtenerlos de los alimentos o de los suplementos. Se componen de ácido eicosapentaenoico o EPA y el ácido docosahexaenoico o DHA, los dos ácidos grasos omega-3 encontrados en el aceite de pescado y el ácido alfa-linolénico o ALA, que se encuentra en algunos aceites vegetales, semillas de lino y las nueces . Son importantes para la función cognitiva, el crecimiento y desarrollo normal. Los ácidos grasos omega-3 también reducen la inflamación y pueden ayudar a tener menos riesgo de enfermedades crónicas como las enfermedades cardiacas, el cáncer y la artritis.

Investigación

Los ácidos grasos omega-3 pueden aumentar la saciedad o sensación de plenitud, en las personas que tienen sobrepeso o son obesas, según un estudio de 2008 publicado por D. Parra y sus colegas en la revista Appetite. Un grupo de participantes que obtuvieron altos niveles de ácidos grasos omega-3 informaron de los niveles de hambre más bajos después de comer. Se necesita más investigación para determinar si los efectos que regulan el apetito de los ácidos grasos omega-3 conducen a la pérdida de peso a largo plazo.

Mecanismo

Los ácidos grasos omega-3 pueden reducir el apetito debido a su efecto sobre los niveles de leptina. La leptina es una hormona que afecta el apetito. Cuando se aumenta el consumo de ácidos grasos omega-3, disminuye la leptina, según un estudio de 2002 publicado por Hongqin Wang y sus colegas en la revista American Journal of Physiology- Endocrinology and Metabolism.

Otros efectos

Obtener suficientes ácidos grasos omega-3 también puede prevenir la obesidad, ya que impiden que tu cuerpo almacene grasa. EPA y DHA pueden impedir la ampliación y la producción de las células de grasa, según un estudio de 2004 publicado por Jana Ruzickova y sus colegas en la revista Lipids.

Dosis

Elige suplementos de aceite de pescado en base a la cantidad de DHA y EPA, no a la cantidad de aceite de pescado. En el estudio de Parra de 2008, un grupo de personas consumieron más de 1,300 mg de ácidos grasos omega-3 de cadena larga al día informaron una sensación de hambre más baja que un grupo que consumieron menos de 260 mg de ácidos grasos omega-3 al día. No tomes más de 3 g de aceite de pescado al día, ya que podría aumentar el riesgo de sangrado, reducir la respuesta del sistema inmunológico y aumentar el LDL o colesterol "malo".

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Escrito por erin beck | Traducido por gabriela nungaray