Cómo ofrecer consuelo a un amigo

A veces es difícil saber qué hacer y qué decir cuando la vida le lanza una bola curva a alguien que amas. Sin embargo, una cosa es cierta: tu amigo necesita consuelo que no encontrará en un apretón de manos, una plática vacía o una actitud de enojo ante la situación. En vez de eso, toma medidas específicas para dejarle saber que lo amas y lo apoyas incondicionalmente, y que vas a estar ahí a lo largo de este difícil momento.

Haz acto de presencia

Estar ahí para alguien significa estar presente y realmente comprometido. Una llamada telefónica demuestra atención, pero estar físicamente cerca de la persona en duelo es mucho más eficaz, ya que le hace saber que te has tomado tiempo en tu apretada agenda para ofrecer ayuda y consuelo. Trata de estar allí en todas las formas posibles, deja tu teléfono lejos, apaga el televisor y mira a tu amigo a los ojos. Incluso si no puedes identificarte con lo que la otra persona siente, puedes ser empático y sincero; y la mejor manera de hacerlo es estar totalmente presente para reconfortarle.

Sé específico

No le preguntes a tu amigo cómo lo puedes ayudar. Esta es una pregunta demasiado abierta que no sólo puede hacerlo dudar, si no que también lo hará sentir abrumado. Si preguntas algo así, en lugar de buscar algo en lo que puedas ayudarle, lo más probable es que rechace tu oferta. En vez de esto, hazle sugerencias específicas. Pregúntale si le gustaría que le lleves la comida, si puedes llevar a sus hijos a sus actividades después de la escuela o si te permite ayudarle con las tareas difíciles como por ejemplo, recoger los objetos personales de su ser querido fallecido.

Guarda silencio

Es tentador dejar escapar algunos clichés tales como "el tiempo cura las heridas", o incluso tratar de minimizar la situación diciéndole a tu amiga que en realidad está mejor sin su esposo. Lamentablemente, este tipo de declaraciones no le darán consuelo. De hecho, quizá hagan que se sienta peor. No presiones y no le digas que tiene que hablar del asunto, a veces se requiere hablar, pero eso suele ser más adelante, pero tampoco evites el tema. Es probable que esa persona no quiera ahondar en el tema, ni tampoco tenga animo para escucharte repetirle lo fuerte que es o de cómo el dolor se desvanecerá. Reconoce lo terrible que es la situación y pregúntale si quiere hablar de ello. Deja que la otra persona sea quien lleve la conversación. Por último, nunca compares su situación con la de alguien más. Nadie quiere escuchar cómo tu vecino pasó por algo peor, además de que esto no ayuda a encontrar consuelo.

Mantente cerca

Para de verdad poder dar consuelo a alguien, tienes que quedarte. En muchos casos, los amigos se esfuman del panorama una vez que ha pasado un poco de tiempo. Promete a tu amigo que nunca te irás. Si le aseguras que pasarás a verlo en unos días, no dejes de hacerlo. Si le dices que llamarás todos los viernes, llama, o mejor aún, pregunta a tu amigo si quiere salir. A menudo, los fines de semana son el momento más difícil para quienes están de duelo, explica el artículo de la Harvard Medical School "11 ways to comfort someone who’s grieving" ("11 maneras de reconfortar a alguien que está de duelo"). Si no está de animo para las excursiones sociales, te lo dirá, pero seguramente tu atención le alegrará un poco. Involucrarlo en tu vida le hace saber que realmente no está solo.

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Escrito por april sanders | Traducido por pei pei