¿Qué ocurre si tienes una deficiencia de vitamina K?

La vitamina K es una vitamina esencial soluble en grasas que obtienes a través de los alimentos que consumes o a través de las bacterias de tu tracto digestivo. La vitamina K se halla en los vegetales de hojas verdes crucíferos como la col, los repollitos de Bruselas y en el pescado, la carne y los huevos. Una deficiencia de vitamina K es algo relativamente raro en los adultos, aunque es más común en los recién nacidos. Durante un período prolongado de tiempo, la deficiencia de vitamina K puede resultar en sangrado y bajos niveles de densidad ósea con el tiempo.

Funciones de la vitamina K

La vitamina K a veces es llamada la vitamina de la coagulación. Ésta ayuda a tu hígado a producir una cantidad de factores de coagulación de la sangre, los cuales son esenciales para la respuesta física apropiada a las reparaciones necesarias como resultado de lesiones más o menos importantes. Si no tienes suficiente vitamina K en tu sistema, puedes tener sangrado anormal, incluso si no hay lesiones pre-existentes. Aunque el tracto digestivo de tu organismo producirá vitamina K mediante la flora bacteriana de tus intestinos, ésta no es suficiente y necesitarás consumir vitamina K con tu dieta diaria para evitar una deficiencia. Sin embargo, como la vitamina K está disponible en muchos alimentos, la deficiencia es rara. Si tienes enfermedad hepática, una mala absorción de lípidos o estás tomando medicación como antibióticos, tienes un mayor riesgo de sufrir una deficiencia de vitamina K.

Deficiencia de vitamina K en adultos

El signo más común de deficiencia de vitamina K en adultos es un sangrado anormal. La deficiencia puede ser consecuencia de una medicación anticoagulante, la cual funciona bloqueando las funciones coagulantes de la vitamina K en el hígado. Si comienzan a salirte hematomas con facilidad, te sangran la nariz o las encías, tienes menstruaciones más intensas u observas sangre en tu orina, consulta con un médico de inmediato para determinar si tus niveles de vitamina K son muy bajos. Los síntomas graves de deficiencia de vitamina K incluyen hemorragia cerebral o del tracto gastrointestinal. Una deficiencia prolongada de vitamina K puede llevar a menores niveles de densidad ósea, lo cual es especialmente peligroso para las personas mayores.

Tratamiento de la deficiencia de vitamina K

El sangrado anormal puede ser señal de distintas complicaciones médicas y no sólo de deficiencia de vitamina K. Para diagnosticar una deficiencia de vitamina K, necesitas que te realicen una prueba de protombina en sangre. Si tienes deficiencia de vitamina K, puedes tomar suplementos de forma oral o por vía inyectable. En casos que ponen en peligro la vida, como cuando hay un sangrado excesivo, puede que necesites de una transfusión de sangre de emergencia para reabastecer los niveles de coagulación de la sangre en tu sistema. Si se trata a tiempo, la deficiencia de vitamina K puede ser solucionada rápidamente, y existe una buena posibilidad de una recuperación rápida y completa.

Tratamiento de la deficiencia de vitamina K en recién nacidos

La deficiencia de vitamina K es más común en recién nacidos y en niños pequeños. Esto se debe a que la placenta tiene una capacidad limitada de transporte de vitamina K mientras el bebé está aún en el útero. Si tu recién nacido tiene una deficiencia de vitamina K, es probable que ocurra un sangrado anormal durante los primeros días de vida, a menudo por la nariz, encías, piel, intestinos o cualquier sitio de inyección. En casos graves, puede ocurrir también hemorragia cerebral. En caso de enfermedad hepática de un bebé que sólo toma pecho, puede también ocurrir una deficiencia de vitamina K. Los recién nacidos en general reciben una dosis de vitamina K al poco de nacer debido a este potencial peligro.

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Escrito por bethany lalonde | Traducido por mike tazenda