Ocho pasos para mejorar la transferencia de sentado a parado

Las transferencias de sentado a parado pueden ser a menudo una actividad complicada para mayores, especialmente después de una lesión, incapacidad o enfermedad.

Las transferencias de sentado a parado pueden ser a menudo una actividad complicada para mayores, especialmente después de una lesión, incapacidad o enfermedad.

La movilidad funcional es esencial para la vida diaria y es vital para la seguridad, salud e independencia de las personas de la tercera edad. La movilidad limitada está relacionada con una gama de condiciones médicas no favorables, incluyendo la reducción en la capacidad para pasar de sentado a parado. Según el artículo del año 2000, "Bed mobility task performance in older adults" los problemas para realizar transferencias de posición son un dilema frecuente en los adultos de 65 años y mayores, afectando a más del 6 por ciento de adultos viviendo en la comunidad y al 60 por ciento de los pacientes de asilos de ancianos. La habilidad de realizar transferencias adecuadamente y seguras se puede deteriorar debido a una enfermedad, incapacidad u hospitalización (ver referencia 1)

Preparandose para la transferencia

Debes tener un adecuado equilibrio tanto como para sentarte como para pararte de manera de lograr una transferencia sentado a parado exitosa. Si no tienes un balance adecuado, haz que un cuidador te asista para reducir el riesgo de caída. Se requiere un acomodo apropiado de tu cuerpo, equipo y silla para realizar una transferencia de sentado a parado de manera apropiada y segura. Antes de intentar pararte, si usas una andadera o un bastón, colócalo directamente frente a ti. Si es posible, eleva la altura de tu silla. Entre más alta esté la silla, menos esfuerzo y rango de movimiento se necesita.

Acercar e inclinar

El rango de movimiento requerido para transferir de sentado a parado varía dependiendo de tu altura y qué tan baja es la superficie que te soporta. Para que puedas levantarte de una silla de altura normal, necesitas ser capaz de flexionar tus rodillas al menos 100 grados y tus caderas 110 grados (ver referencia 3). Algunas condiciones ortopédicas requieren que sigas ciertas precauciones en cuanto al rango de movimiento. Por ejemplo, los reemplazos de cadera y rodilla tienen limites precautorios de flexión. Siempre habla con tu cirujano o terapeuta físico acerca de las precauciones en el rango de movimiento. Coloca tus manos en los descansabrazos y acerca tus caderas al borde de la silla. Mantén tus pies bien plantados en el suelo debajo de tu cuerpo. Desde el tronco y caderas, inclínate hacia adelante preparándote para levantarte. Envía tu peso hacia adelante inclinando tu cuerpo lo suficiente para que tu nariz quede sobre tus pies.

Empujar hacia abajo para levantarte

La transferencia de sentado a parado requiere fuerza tanto en piernas como en brazos, así como también potencia. Los extensores de la cadera y cuádriceps deben ser lo suficientemente fuertes para levantar tu cuerpo contra la gravedad (ver referencia 2). En general, necesitas al menos 30 por ciento de la máxima fuerza de los cuádriceps para poder lograr una transferencia apropiada. Luego, pon tus manos en el descansabrazos de la silla. Mientras estás llevando tu nariz sobre las puntas de tus pies, empuja hacia abajo con tus pies y piernas y levanta tus caderas de la silla.

Levantándote

Una vez que tus caderas estén fuera de la silla, empieza a extender tus rodillas y caderas mientras continúas sosteniéndote del descansabrazos. Cuando estés listo, toma tu andadera con una mano y luego con la otra y párate estirando tus caderas, rodillas y espalda.

Consideraciones

Desarrollar fuerza en las extremidades bajas y superiores, así como equilibrio puede ayudar a realizar las transferencias de sentado a parado de manera más fácil. Siempre habla con tu médico si notas que tienes problemas con transferencias, equilibrio o has tenido un caída reciente.

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Escrito por christina bhattacharya | Traducido por luis de la torre