Nutrición recomendada si se padecen ataques de pánico

El trastorno de pánico es una enfermedad crónica que se caracteriza por períodos de ansiedad severa o miedo intenso que puede durar minutos u horas, según el University of Maryland Medical Center. Es un tipo de trastorno de ansiedad que puede producir síntomas como náuseas, vértigo, sudoración, ritmo cardíaco acelerado y dolores en el pecho. Los ataques de pánico pueden ocurrir como respuesta a estímulos específicos, o pueden ocurrir sin ningún factor desencadenante específico. Aunque la comida no puede curar los ataques de pánico, diferentes opciones nutricionales pueden reducir la frecuencia y severidad de los ataques. Habla con tu médico antes de modificar tu dieta para tratar los ataques de pánico. La nutrición no es un sustituto de la atención con un médico o psicólogo profesional.

Alimentos ricos en calcio

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo y es mejor conocido por su papel en el mantenimiento de dientes y huesos fuertes. Este mineral también puede tener un efecto calmante sobre el sistema nervioso central y puede ayudar a reducir la severidad de los ataques de pánico, de acuerdo con Phyllis Balch, autor de “Prescription for Nutritional Healing” ("Receta para la curación nutricional"). También puede ayudar al cuerpo a mantener un ritmo cardíaco regular durante los ataques de pánico, lo que puede prevenir el daño a los músculos del corazón. Aumenta tu consumo de calcio al consumir productos lácteos, col rizada (kale), espinacas, brócoli, tofu, semillas de sésamo y algas.

Alimentos ricos en piridoxina

La piridoxina, también conocida como vitamina B-6, es parte de la familia de vitaminas del complejo B. Todas las vitaminas del complejo B ayudan a regular la función del sistema nervioso central, sin embargo, la piridoxina puede ser particularmente eficaz en calmar los nervios, de acuerdo con Herbs2000.com. También ayuda al cuerpo a absorber y utilizar las proteínas y las grasas de fuentes de alimentos para el sistema nervioso y para la reparación de las células del cerebro. Esto puede ayudar a reducir los efectos de los ataques de pánico. Los aguacates (avocados), nueces, arroz integral, semillas de girasol, huevos, aves de corral, patatas y brócoli son fuentes ricas en piridoxina.

Alimentos ricos en zinc

El zinc es un oligoelemento que es esencial para la síntesis de proteínas a partir de fuentes de alimentos y es necesario para la formación de células óseas fuertes. Este mineral también puede ser útil para los ataques de pánico, ya que puede ayudar a calmar el sistema nervioso central, de acuerdo con Balch. El zinc también puede estimular la función tu sistema inmunológico, que se ve comprometido durante los períodos de estrés y ansiedad. Esto puede ayudar a proteger de las infecciones bacterianas y virales durante y después de los ataques de pánico. Aumenta tu consumo de zinc consumiendo alimentos como frijoles negros, lentejas, pescado, setas, semillas de calabaza y alfalfa.

Granos enteros

Opta por pastas de grano entero, panes, panecillos, tortillas y bollos en lugar de versiones de harina blanca. La harina blanca es un carbohidrato simple que puede irritar el sistema nervioso central, de acuerdo con Balch. Por el contrario, los productos de granos enteros proporcionan nutrientes y calorías sin aumentar el riesgo de ataques de pánico. Además, los productos integrales son fuentes ricas en vitaminas del grupo B, que son esenciales para el manejo de la ansiedad y el estrés.

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Escrito por owen pearson | Traducido por tere colín