Nutrición para quemaduras de tercer grado

Las quemaduras de tercer grado destruyen todas las capas de la piel y las terminaciones nerviosas. Las víctimas de quemaduras tienen necesidades nutricionales aumentadas para reconstruir los tejidos dañados y combatir las infecciones. Debido al estrés metabólico que sigue inmediatamente a una quemadura, los pacientes tienen riesgo de perder peso y sufrir de déficits nutricionales durante las etapas iniciales del tratamiento. Como resultado, requieren de una dieta rica en proteínas, calorías, fluidos, vitamina C y zinc para recuperar su peso normal y reconstruir los tejidos dañados.

Cálculo de calorías

La tasa metabólica, o cantidad de energía que el cuerpo necesita, se incrementa ante el caso de quemaduras graves para fomentar la recuperación, mantener el peso y reducir el riesgo de infecciones. Para adultos, la recomendación es de 25 calorías por kilogramo de peso, más 40 calorías adicionales por cada punto porcentual de área corporal quemada. Las dietas ricas en carbohidratos y proteínas para pacientes con quemaduras resultan en menos pérdida muscular y por lo tanto ayudan a conservar una masa corporal magra. Los alimentos ricos en calorías y proteínas recomendados para fomentar la recuperación incluyen postres cremosos, batidos, helados, carne, queso cottage y suplementos nutricionales.

Proteínas para la reparación

Las proteínas son necesarias para reparar la piel y mantener la masa muscular magra, como así también para minimizar el riesgo de pérdida de peso. Los requerimientos de proteínas se incrementan de 1,5 a 2 gramos por kilogramo de peso corporal, o sea un 20 al 25% del total de necesidades calóricas. Esto significa que una víctima de quemaduras con una dieta de 3.000 calorías al día requiere tango como 150 a 190 gramos de proteínas al día. Algunas excelentes fuentes de proteínas incluyen carne, lácteos, mantequilla de maní, habas y batidos nutricionales.

Fluidos y electrolitos

El reemplazo de fluidos y electrolitos es crítico durante las primeras 24 a 48 horas luego de la lesión. El total de líquidos necesarios se determina por el porcentaje total de superficie corporal quemada multiplicada por el peso en kilogramos, y luego multiplicado por un factor que va de 2 a 4. Por ejemplo, una persona de 150 libras con un 25% del cuerpo quemado requiere de al menos 3,4 litros durante las primeras ocho horas de ocurrida la lesión para evitar entrar en shock. El sodio y el potasio son los dos electrolitos más afectados en los pacientes con quemaduras. Los niveles anormales de sodio y potasio se pueden corregir con fluidos intravenosos o fluidos orales ricos en electrolitos.

Vitamina C y zinc

La vitamina C fomenta la inmunidad y el crecimiento del tejido en sanación. Las dosis de 500 mg de vitamina C dos veces al día son una recomendación común para pacientes con quemaduras. Las fuentes dietarias de vitamina C incluyen naranjas, pimientos verdes y amarillos, brócoli, fresas y mangos. El zinc es un factor que contribuye a la energía del metabolismo y la síntesis de proteínas. Los suplementos de 220 mg diarios de zinc son una recomendación de rutina para el tratamiento de quemaduras. Las fuentes dietarias de zinc incluyen ostras, germen de trigo, carne molida, pavo y habas.

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Escrito por sondra clarkson | Traducido por mike tazenda