Nutrición para adultos mayores con pérdida de dientes

Para los adultos mayores, la pérdida de dientes puede convertirse en una experiencia dolorosa y de potencial riesgo. Si tienes problemas para masticar debido a la pérdida o falta de dientes o encías sensibles, el cambio en la textura y temperatura de los alimentos que comes podrían ayudar a alcanzar tus requerimientos de nutrición y evitar el ahogamiento. Comer alimentos blandos o desmenuzados que son apetitosos y densos en proteína, vitaminas y minerales puede ayudarte a evitar la pérdida de peso y deficiencias de nutrición.

Dificultades para masticar

En los años de vejez, las caries, enfermedades de las encías y pérdida de dientes podrían hacer difícil el masticar y tragar alimentos. De acuerdo con Jackson-Siegelbaum Gastroenterology, el tener dentaduras postizas que no se fijan correctamente puede disminuir la eficiencia del masticar de un 75 a 85 por ciento. Además, los adultos mayores pueden tener bajo apetito debido a los efectos secundarios de medicamentos, enfermedades crónicas o un disminuido sentido del gusto u olfato. La baja producción de saliva podría hacer que tu garganta y lengua se sequen y ocasionar lesiones dolorosas. Si no puedes masticar bien tu alimento podrías estar en riesgo de ahogarte con trozos grandes de comida o al aspirar partículas de comida. La aspiración, los líquidos o pequeños trozos de comida se introducen en tu tráquea en lugar del esófago, el tubo que transporta el alimento de tu boca a tu estómago. Modificar las texturas de tus alimentos podría ayudarte a relajarte al comer y disfrutar tus comidas.

Textura y temperatura

Los alimentos blandos, desmenuzados o en puré podrían facilitar el tragar si te faltan dientes o tienes encías sensibles. Ingerir alimentos y líquidos a temperatura ambiente podría también prevenir el dolor y facilitar el mascado. Las dietas blandas restringen los alimentos crujientes o que requieren de mucho mascar, como las verduras crudas y frutas, carnes fibrosas y panes duros. Puedes cocinar los vegetales frescos y frutas hasta que se hagan blandas y después hacer puré en un procesador de alimentos. Puedes desmenuzar la carne, pollo o pescado. Las salsas, caldos, leche o jugos pueden ablandar y humedecer tus alimentos. Si puedes tolerar las especias y sazonadores, agrega tus hierbas favoritas y especias o sazonadores bajos en sodio para que tus alimentos tengan sabor y sean apetecibles.

Requerimientos de nutrición

Los niveles más bajos de actividad y una disminución del ritmo metabólico podría reducir tu necesidad de calorías como adulto mayor. Sin embargo, los adultos mayores podrían requerir de más proteína, fibra, calcio, vitamina D y vitamina B-12 que los adultos más jóvenes. El pollo tierno o pescado, huevos revueltos, queso cottage y el yogur son alimentos blandos que te proporcionan proteína. Las yemas del huevo son ricas en vitamina B-12 y D. La fruta enlatada mezclada con yogur proporciona fibra, proteína, calcio, vitamina C y otros nutrientes esenciales. El salmón enlatado es una fuente de proteína, vitamina D y calcio y es fácil de masticar. Los aguacates blandos son ricos en grasas monosaturadas sanas para el corazón las cuales podrían ayudar a bajar el colesterol e impulsar tu nivel de energía.

Suplementos

Si no puedes alcanzar tus requerimientos de calorías y proteína a través de alimentos sólidos o suaves, los suplementos alimenticios líquidos podrían compensar esa falta. Las bebidas altas en proteína y calorías te pueden ayudar a alcanzar tus necesidades de nutrición y prevenir la pérdida de tejido sin grasa. Mezcla la proteína en polvo, leche o claras de huevo en polvo en tu yogur, cereales u otros alimentos blandos si necesitas proteína y calorías adicionales. Trabaja de cerca con tu médico y dentista para desarrollar una dieta que reúna tus necesidades de nutrición y mantener la salud de tus dientes y encías.

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Escrito por anne tourney | Traducido por glen boyd