Nuevo tratamiento para la retinopatía diabética y el edema macular

Las enfermedades de la vista asociadas a la diabetes, que incluyen la retinopatía y el edema macular, son la causa principal de ceguera entre los estadounidenses en edad activa. Estos desórdenes se originan en el daño a los vasos sanguíneos que proveen de sangre a tu retina, la cual es la capa en la parte trasera de tu ojo que capta la luz, y la imagen. La terapia con rayos láser, el enfoque tradicional para tratar la afección a la retina por la diabetes, puede provocar daños que ya han llegado a ocurrir. En la actualidad se están ensayando nuevos tratamientos que se dirigen a las causas subyacentes de la retinopatía diabética.

Factor de crecimiento


La retinopatía diabética se inicia con la inflamación de los vasos sanguíneos de la retina lo que lleva al crecimiento de nuevos vasos en una segunda etapa.

La temprana etapa "no proliferativa" de la retinopatía diabética se caracteriza por la inflamación de los vasos sanguíneos de tu retina, la cual causa un estrechamiento y reduce el flujo sanguíneo. En respuesta al decrecimiento del flujo sanguíneo tu ojo produce una sustancia llamada factor de crecimiento endotelial vascular o FCEV, que a su vez estimula el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos. Este desarrollo conduce a la etapa "proliferativa" de la retinopatía diabética. El edema macular, hinchazón del área central de la retina, es una de las manifestaciones de la retinopatía diabética. Se han diseñado nuevos tratamientos para la retinopatía diabética y el edema macular sintomático cuyo objetivo es bloquear la acción del FCEV.

Vasos sanguíneos permeables


Hasta ahora la terapia con rayos láser ha sido la más común para el tratamiento de la retinopatía diabética, pero hay nuevas esperanzas.

Los vasos sanguíneos que se desarrollan bajo la influencia del FCEV son frágiles y permeables. En consecuencia la persona con retinopatía diabética corre el riesgo de sufrir hemorragias en la retina, lo cual causa una pérdida de la visión que puede ser abrupta o gradual. El goteo de fluido de los vasos sanguíneos cerca del centro de tu retina resulta en un edema macular, el cual deteriora tu visión central. Los episodios recurrentes de sangrado y escape de fluido conducen a la aparición progresiva de cicatrices en la retina y a pérdida de visión. Los tratamientos con láser eliminan los vasos frágiles y previenen o controlan el sangrado. Las terapias más recientes usan medicamentos anti-FCVE que intentan prevenir el daño en la retina inhibiendo el desarrollo de vasos anormales y por lo tanto reduciendo la necesidad de tratamiento con láser.

Medicamentos anti-FCEV


Los tratamientos anti-FCEV ya se usan para combatir la degeneración macular por la edad, entre otras afecciones severas.

La Administración de Alimentos y Drogas (FDA por sus siglas en inglés) de EEUU ha aprobado los medicamentos anti-FCEV para tratar las condiciones severas de los ojos, incluyendo la degeneración macular por la edad y la oclusión de los vasos de la retina. La acción de estos medicamentos, que incluyen ranibizumab (Lucentis), bevacizumab (Avastin), pegaptanib (Macugen) y aflibercept (Eylea), también los hace potencialmente útiles para tratar la retinopatía diabética y el edema macular. De acuerdo a un reporte de junio de 2012 de la publicación médica en línea "Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine", los medicamentos anti-FCEV se han usado extensivamente para el tratamiento de la afección diabética de los ojos. No obstante, para febrero del 2013 sólo ranibizumab (Lucentis) había obtenido la aprobación de la FDA para el tratamiento de la afección diabética de los ojos, en específico para el edema macular diabético.

Enfoque del tratamiento


La inyección por vía ocular de los medicamentos anti-FCEV reduce los riesgos de reacciones adversas.

De acuerdo al Dr. Michael Stewart, presidente del Departamento de Oftalmología de las Clínicas Mayo en Florida, los medicamentos anti-FCEV pueden inyectarse por vía intravenosa o directamente en el ojo. La mayoría de los doctores opta por las inyecciones en los ojos debido a que hay un menor riesgo de reacciones adversas serias, tales como alta presión sanguínea, daños al riñón, y paros y ataques cardiacos. El tipo de medicamento usado y tu respuesta a éste ayudarán a que tu doctor determine el mejor enfoque para ti, pero son comunes las dosis a intervalos de uno a tres meses.

Seguridad y efectividad


Sólo un oculista podrá determinar si los medicamentos anti-FCEV pueden ser útiles en tu caso.

Aunque la terapia con láser ha sido el "estándar de oro" para el tratamiento de la retinopatía diabética desde la década de los ochenta, las terapias anti-FCEV pueden eventualmente probar ser mejores que los tratamientos con láser para preservar la visión entre la gente con diabetes. Datos recientes indican que por sí solo el edema macular diabético puede responder menos a los medicamentos anti-FCEV que la retinopatía proliferativa diabética porque el edema tiende a reaparecer dentro del lapso de algunas semanas. No se ha establecido todavía la seguridad a largo plazo y la efectividad del tratamiento anti-FCEV para la retinopatía diabética, con o sin edema macular. Potenciales complicaciones de las inyecciones en los ojos incluyen sangrado, infección y pérdida súbita de la vista. El tratamiento anti-FCEV no es apropiado para toda la gente con afección ocular diabética. Habla con tu oculista para que determine si eres un buen candidato potencial para esta terapia.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por josé alcázar.