¿Es normal sentirse enfermo durante el ejercicio?

Tener náuseas o sentirse mal durante o después de tus ejercicios es común. Si te acostumbras a los ejercicios después de unas cuantas sesiones, es probable que esto disminuya. Pero, otros factores externos pueden contribuir a las náuseas durante el ejercicio. Si sigues sintiéndote mal durante o después de tus ejercicios, incluso después de hacer cambios en tu rutina, revisa con tu médico para descartar otras condiciones médicas.

Intensidad

Unas actividades altamente intensas, especialmente si no estás acostumbrado a ellas, pueden causar náuseas. Las personas principiantes en el ejercicio pueden enfermarse debido a cambios hormonales, un incremento de la presión arterial y por un pulso cardíaco elevado. Según el American Council on Exercise, es mejor incorporar un periodo de calentamiento antes de la actividad para permitirle a tu cuerpo ajustarse a la actividad de alta intensidad y disminuir las probabilidades de enfermedad. Si estás en unos climas especialmente fríos o calientes, extiende tu calentamiento a por lo menos 10 minutos. Mientras te adaptas a tu rutina, la enfermedad debería volverse menos frecuente.

Horas de comidas

Según un estudio realizado en el periódico Appetite, las personas están más propensas a sentirse mal cuando se ejercitan en un estado rápido o inmediatamente después de comer. Las náuseas incrementan si la actividad es muy intensa o al 70 u 80 por ciento de la reserva del ritmo cardíaco de la persona, lo cual mide la diferencia entre el ritmo de descanso y el ritmo máximo estimado. La menos cantidad de náuseas está presente durante los ejercicios ligeros y moderados, a un 50 o 60 por ciento de la reserva del ritmo cardíaco, comenzados una hora después de comer. Se recomienda comer una comida pequeña al menos una hora antes del ejercicio para ayudar a evitar sentirse mal.

Hidratación y electrolitos

Cuando estás deshidratado o sobre hidratado, tus electrolitos se desequilibran. Esto puede molestar a tu tracto gastrointestinal y causar enfermedad. Tus principales electrolitos que se desequilibran a través de la pérdida de agua son el potasio y el sodio. Para mantenerse apropiadamente hidratado, Competitor Network recomienda pesarte antes e inmediatamente después de un ejercicio normal para determinar la pérdida de fluidos. El peso que pierdas es a través del sudor y la respiración, los cuales contienen sodio. Bebe 4 onzas de agua por cada 15 minutos de actividad para mantenerte hidratado. Durante una actividad muy intensa o ejercicios que duren más de una hora, bebe una bebida con electrolitos para mantener tus niveles de sodio normales.

Enfermedad por movimiento

Algunas personas simplemente experimentan enfermedad por movimiento durante el ejercicio. Si tu rutina de ejercicios implica circuitos con muchos cambios de nivel, movimientos de arriba y abajo y posiciones supinas a tendidas, considera cambiar el orden de tus ejercicios. Si tienes alta presión arterial o tomas un medicamento para esto, los cambios de niveles pueden exacerbar la condición y posiblemente incrementar la enfermedad. Prueba con medicamentos de pie seguidos por ejercicios sentado o en supina, y termina con ejercicios postrado.

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Escrito por riana rohmann | Traducido por ana maría guevara