Los nódulos de Schmorl y el correr

Los nódulos de Schmorl son anormalidades en la columna que por lo general se desarrollan por un trauma o el desgaste normal asociado con la edad. Correr es un deporte de alto impacto que causa repetida presión en la columna y sus cartílagos protectores. Con el tiempo, se pueden desarrollar nódulos de Schmorl. El dolor y la rigidez pueden acompañar a esta afección, aunque la mayoría de los casos son asintomáticos y no requieren cirugía. Consulta a tu médico si tienes dolor o rigidez constantes en la espalda.

La columna

Tu columna está compuesta por 24 huesos llamados vértebras, aplicadas desde la pelvis hasta la base del cráneo. La parte principal de cada vértebra es conocida como cuerpo vertebral. Entre cada vértebra hay un disco de cartílago que absorbe el impacto y permite que la columna se mueva y se flexione. Los discos están llenos de una sustancia como gel llamado núcleo pulposo; las roturas o hernias de esos discos hacen que el núcleo pulposo se filtre, resultando en una compresión vertebral. Los nódulos de Schmorl se desarrollan cuando el fluido de un disco entra en el cuerpo de una vértebra.

Nódulos de Schmorl

Los nódulos de Schmorl comienzan con un trauma de la columna o después de años de uso repetitivo e impactos y se diagnostican mediante rayos X. Un disco es forzado hacia arriba o hacia abajo, en el cuerpo vertebral adyacente. Si el disco se rompe, los centros como gel se filtran en los huesos circundantes, deformándolos. Más comunes en la parte media y baja de la columna, los nódulos de Schmorl por lo general no son dolorosos; no obstante, pueden causar dolor y rigidez en la columna, dependiendo del grado de daño. Pueden impedir la actividad, como correr, haciendo difícil realizar movimientos específicos.

Impacto del correr en la columna

Los movimientos de alto impacto del correr colocan una presión repetida sobre los huesos de las piernas y la columna. Los corredores están en riesgo de sufrir lesiones relacionadas en la espalda, en particular aquellos que involucran a los discos de cartílago entre las vértebras. El correr ejerce más presión sobe la columna que el caminar, Correr en descenso agrega impacto, aumentado la presión en la columna y los discos cartilaginosos, según un estudio publicado en enero de 2007 en el "Journal of Athletic Training". Con el tiempo, se pueden producir hernias o degeneración en los discos, aumentando la posibilidad de desarrollar nódulos de Schmorl.

Tratamiento

Tu médico puede recomendarte descanso como parte de tu plan de tratamiento. También puede sugerirte que reduzcas las millas corridas en la semana o la intensidad, así como introducir otras actividades a tu régimen de ejercicios, como caminar o nadar. En la mayoría de los casos, los nódulos de Schmorl no requieren cirugías, en particular si no hay síntomas presentes. Los casos asintomáticos se tratan de forma tradicional, mientras que los casos sintomáticos, como los que presentan dolor y rigidez, pueden requerir quiropraxia o cirugía para corregir el problema.

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Escrito por christy callahan | Traducido por maria eugenia gonzalez