Por qué los niños tratan de controlar a los padres

Los niños a menudo manipulan a sus padres porque se sienten inseguros o decepcionados y quieren hacerse con el control de la situación. Posiblemente uno de los padres ha dicho: "No" a la solicitud de un niño o lo ha castigado por un mal comportamiento. El niño puede utilizar la manipulación para tratar de escabullirse para encontrar una salida, conseguir lo que quiere, o echarle la culpa a alguien más. El control del comportamiento a menudo se intensifica si los hermanos están involucrados; la mayoría de los niños no quieren ser los únicos que tengan que rendir cuentas por una mala conducta.

Agenda egoísta

Los niños a menudo tratan de controlar a sus padres porque tienen una agenda personal o egoísta. De acuerdo con el sitio web de Empowering Parents, los niños usan sus palabras persuasivas y sus personalidades con encanto para salirse con la suya y establecer una mayor autoridad en la familia. Un niño puede querer comprar un nuevo juguete, comer comida chatarra antes de la cena, dormir en casa de un amigo en una noche de la escuela o enviar un mensaje de texto a un amigo después de la hora de dormir, así que usará la manipulación para tratar de salirse con la suya. Incluso podría tratar de negociar, por lo que sus padres estarán de acuerdo en la opción menos mala. El control del comportamiento es a menudo el resultado de motivos egoístas.

Inseguridad

Un niño puede manipular a sus padres o intentar controlar la situación si se siente inseguro. Por ejemplo, podría tratar de convencer a su madre que no tiene demasiada tarea para ir al dentista después de la escuela. O bien, podría decir a su padre que le duele el tobillo para que no tenga que ir a una práctica de baloncesto difícil. Los niños exhiben un comportamiento controlador cuando se sienten incómodos y cuando quieren ganar la ventaja en una situación particular. Un niño o adolescente podría incluso utilizar la manipulación para hacer frente a la presión social, tratando de convencer a sus padres que él no será popular si no lo dejan ir a una fiesta cuestionable.

Independencia

El psicólogo infantil Allison Baker, afirma que los niños a menudo tratan de controlar a sus padres como una forma de expresar su independencia, como se informó en el sitio web Parenting.com. Pueden hablar a sus espaldas sin respeto o intentar formas sutiles de manipulación para ejercer su individualidad. A medida que los niños maduran, la independencia se vuelve cada vez más importante, por lo que a menudo atacan a sus padres como un medio de expresión de su libertad. Un niño o un adolescente puede decir: "No me importa lo que pienses, quiero hacerlo a mi manera", o "No puedes decirme qué hacer". A pesar de que pueden haber algunos signos subyacentes de falta de respeto o rebelión, podría ser un grito escondido por la independencia.

Lucha de poder

Los niños tratan de controlar a sus padres porque quieren ganar la lucha por el poder. De acuerdo a Empowering Parents, un niño puede levantar la voz, usar un lenguaje duro, discutir, manipular o menospreciar a sus hermanos para tratar de conseguir el péndulo del poder para influir en su camino. Si ella siente como si ella no tiene una voz o piensa que sus padres la tratan injustamente, puede tratar de dominar las discusiones para controlarlos. Un niño manipulador podría decir: "¿Por qué no le pides a Jenny que limpie los platos, ella es la que come y deja todo sucio" o "Debo conseguir más minutos de mensajes de texto porque soy el único que tiene amigos". La manipulación y el sarcasmo a menudo van mano a mano, ya que le dan a un niño una voz firme para demostrar su punto.

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Escrito por kristine tucker | Traducido por enrique pereira vivas