Niños superdotados y problemas de madurez

La superdotación lleva consigo algunas habilidades mejoradas en uno o más áreas, por lo tanto es difícil de imaginar que la inmadurez sea parte de este perfil cognitivo. Curiosamente, lo que parece ser un comportamiento inmaduro es signo que superdotación está presente: los niños superdotados experimentan una profundidad emocional que les causa actuar de manera diferente a como suelen los niños. Ésto combinado con amplias gamas de habilidades e incluso incapacidad de aprender, legítima, hace de los niños superdotados, tan vulnerables a problemas de madurez como sus compañeros no superdotados de la misma edad, a veces incluso más.

Desarrollo asimétrico

Es extraño para un niño superdotado estar igualmente avanzado en todas las áreas. En cambio, los niños superdotados tienen áreas de desarrollo precoz que resaltan en contraste con los típicos comportamientos de su edad, creando la ilusión que el comportamiento típico de la edad es en realidad inmadurez. La prodigio del ajedrez de 6 años de edad, que tiene un colapso al final del día porque está cansada, puede parecer inmadura, a pesar de que el comportamiento es como el de la mayoría de niños de 6 años en una situación similar. Separar a niños superdotados por su comportamiento antes de compararlo con compañeros de edad, permite a los padres y cuidadores determinar con mayor precisión si ese comportamiento es, de hecho, inmaduro.

Excepcionalidad Dual

Algunos niños superdotados están legítimamente por detrás de sus compañeros en algunas áreas y se consideran "dos veces excepcional". Estos niños tienen una discapacidad del desarrollo junto a sus dotes. Por ejemplo, un niño que es superdotado y tiene ADHD puede estar varios grados por encima en matemáticas, mientras que al mismo tiempo estar varios años atrasado de sus compañeros en áreas de desarrollo de comportamiento, tales como el control de los impulsos y la problemas de capacidad lectora. Puede necesitar un plan de estudios de matemáticas superior, junto con la guía de comportamiento y el apoyo que normalmente se da a un niño más pequeño.

Corteza prefrontal

El U.S. Department of Health and Human Services hace referencia a la corteza prefrontal como el "director ejecutivo del cerebro". El desarrollo de esta zona trae una mayor conciencia de la necesidad de autoajuste y, con ella, la capacidad de regular el propio comportamiento. Los niños altamente superdotados tienen más delgadas que la media las cortezas prefrontales sobre la edad de siete años, después se produce un rápido crecimiento seguido, finalmente, por el adelgazamiento. El patrón atípico de crecimiento de la corteza prefrontal del niño superdotado sugiere que hay más neuroplasticidad, pero también puede implicar un comportamiento inmaduro antes que aumente.

Alienación de compañeros de su edad

El comportamiento que parece inmaduro de un niño superdotado puede ser en realidad la manifestación de la alienación con la misma edad. En relación con otros niños de la misma edad que no tienen los mismos intereses o que reaccionan de manera diferente a su entorno puede ser muy difícil para ellos, y puede provocar sentimientos de aislamiento y frustración, que pueden provocar un comportamiento inmaduro.

Aburrimiento

Irónicamente, un intelecto mayor puede parecer inmadurez cuando un niño superdotado se aburre. Fantasías, demasiada cháchara, hábitos de trabajo chapuceros, falta de motivación y desafío son algunos comportamientos que parecen problemas de madurez. No obstante, si los padres y profesores motivan o retan correctamente a un estudiante superdotado, estos retos pueden disminuir o eliminar los problemas.

Sobre excitación

Los niños superdotados pueden ser muy sensibles e intensos. El psiquiatra y psicólogo polaco Kazimierz Dabrowski identificó varias áreas en las que los niños superdotados son excesivamente excitables: psicomotriz, sensualidad (vista, olfato, tacto, gusto y oído), intelectual, imaginativa y emocional. Una niña que salta arriba y hacia abajo mientras te habla rápidamente, puede estar intranquilo con la idea de matar insectos con productos químicos, y que trata a sus animales de peluche como juguetes que tienen sentimientos mucho después que sus compañeros hayan dejado de hacerlo, puede ser percibido como inmadurez . De hecho, puede tener aumentadas las sensibilidades acompañando la superdotación.

Diferencias sensoriales

Parecido a la sobre excitación de Dabrowski, perfiles sensoriales atípicos son a menudo una característica de la superdotación. Un niño superdotado que tiene miedo a las alturas puede parecer inmaduro, pero en realidad puede tener aversión a aquello vestibular y estar neurológicamente conectado a reaccionar de manera diferente a los estímulos sensoriales que involucran el equilibrio. Lo mismo puede decirse para los niños que no les gustan las multitudes: pueden ser más sensibles a la propiocepción (conciencia de la posición del cuerpo) que el niño promedio podría, pero en cambio puede ser visto como inmaduro.

Introversión

Cuanto mayor sea el coeficiente intelectual, mayor será el porcentaje de introvertidos encontrado. Si un niño es reacio a comprometerse socialmente, esto se puede interpretar como falta de madurez, cuando en realidad puede ser introversión dada por la superdotación. Los introvertidos tienen la consideración a menudo de tener habilidades sociales subdesarrolladas, cuando en realidad, el aislamiento social de esta personalidad se debe en parte a una mayor actividad en los lóbulos frontales, que tienen que ver con el pensamiento complejo, a diferencia de la actividad cerebral trasera de los extrovertidos, que busca estímulos sociales externos.

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Escrito por nancy lovering | Traducido por txell parera