¿Por qué los niños hacen pucheros?

El puchero es una reacción común que los niños tienen cuando se enojan, no obtienen lo que quieren o se sienten abandonados. Aunque los berrinches son más comunes en los niños más pequeños, incluso los niños mayores y adolescentes pueden recurrir a los pucheros cuando están molestos. Entender la razón que lleva a los niños a hacer berrinches es el primer paso para aprender a frenar este comportamiento molesto.

Expresar sus emociones adecuadamente

El puchero es común en los niños pequeños ya que carecen de la inteligencia emocional para expresarse de una manera positiva. La psicóloga Suzanne Bronheim declaró en The Baltimore Sun que los niños pequeños todavía no han adquirido el vocabulario para expresar sus sentimientos y puede que ni siquiera sean capaces de reconocer sus sentimientos. Los niños pequeños solo reaccionan al sentirse molestos, tristes, frustrados o enojados y eso puede causar un berrinche o el lanzamiento de un ataque. Ayudar a los niños a aprender a identificar y expresar sus sentimientos puede reducir los pucheros u otro comportamiento perturbador.

No se pueden comunicar

Incluso los niños mayores que saben cómo expresar sus sentimientos pueden hacer pucheros porque sienten que no tienen una salida para expresarse. Los niños que no se sienten seguros de poder decir lo que quieren, usarán métodos pasivos como los pucheros para que los demás sepan que son infelices. Los hijos de padres que son demasiado estrictos o autoritarios pueden sentir que no pueden expresar lo que quieren o manifestar su descontento, por lo que pueden recurrir a los pucheros o enfurruñamientos. Los niños que sienten que pueden comunicar a sus padres lo que están pensando y sintiendo son menos propensos a hacer pucheros o comportarse mal.

Necesitan atención

Para muchos niños incluso la atención negativa es buena atención. Si los niños sienten que no reciben suficiente atención pueden recurrir a un comportamiento negativo, como hacer berrinches, para conseguirlo. Incluso si los adultos están molestos o disgustados por el puchero, están centrando su atención en los niños. Hacer caso omiso del berrinche también puede intensificar el comportamiento, ya que los niños pueden sentir que tienen que empeorarlo aún más para obtener una reacción. Si el berrinche es un acto para llamar la atención, los padres tienen que compartir más tiempo personalizado con sus hijos o pasar más tiempo de calidad como familia.

Manipulación de los padres

Los pucheros consiguen una reacción con algunos padres. Los niños pueden obtener el juguete que querían o poder retirarse de la mesa sin comer sus verduras. Cuando los niños aprenden que pueden conseguir lo que quieren por medio de los berrinches, los van a hacer con más frecuencia. Para algunos padres la mejor manera de tratar a los niños cuando están tratando de manipularlos a través de los pucheros, es ignorarlos. Cuando se hayan calmado, estos pueden hablar con ellos sobre la mejor manera de manejar la decepción y la frustración.

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Escrito por maria magher | Traducido por jane laury