Niños pequeños que son acusones

Acusar es más común entre los niños en edad preescolar y los niños mayores, pero puede comenzar en los años anteriores a ellos, especialmente si el niño tiene hermanos mayores. Nadie quiere que su hijo sea un chismoso, pero a veces decirle algo a un adulto es necesario. Puede ser un desafío intentar enseñar a un niño la diferencia entre decirle a un adulto algo porque es una cuestión de seguridad y acusar para meter a alguien en problemas.

Comprender las reglas

Los niños pequeños están empezando a entender las reglas y algunos pueden volverse bastante molestos si un compañero no sigue una regla que el niño acaba de aprender. Si tienes una regla en tu casa que un compañero de juegos no tiene, tu hijo puede informar sobre comportamiento. "Está comiendo en la sala de estar. ¡Dijiste que no puedo hacerlo!". En este caso, explica a tu hijo que distintas familias tienen reglas diferentes y las reglas pueden ser diferentes en casa de su amigo. Entonces explica a tu hijo que necesitas explicar la regla al invitado. Deja que tu hijo te oiga decir, "Susie, en nuestra casa, sólo comemos en la cocina. Vamos todos a la cocina para que puedas terminar tu merienda".

Cuando acusar es un asunto de seguridad

A veces, tu hijo vendrá a ti con una situación que requiere la intervención adulta. Tal vez un niño está golpeando a otro o alguien está involucrado en un comportamiento peligroso. En esta circunstancia, primero retira el peligro inmediato y luego aborda el hecho del que tu hijo te alertó. Podrías decir: "Billy, estoy muy contento de que me hayas dicho que los niños estaban jugando muy cerca a la calle. Ahora podemos jugar todos en el patio donde es más seguro". Si es una cuestión de seguridad, asegúrate de que tu hijo es consciente de que no estás regañando o castigando a los delincuentes. De esa manera, tu hijo no verá acusar como una manera de meter a alguien en problemas.

Busca la razón detrás de la acción de acusar

Los niños pequeños a menudo tienen diferentes motivos para acusar que los niños mayores. Puede que no sepan cómo resolver el problema por su cuenta, así que están buscando dirección. En este caso, explica a los niños cómo estás manejando la situación, para que pueden ser capaces de hacerlo por su cuenta la próxima vez. A veces, un niño que está acusando a un hermano o compañero de juego simplemente por estar cansado o necesita algún tiempo solo. Acusar puede ser una indicación de que tu hijo está simplemente corto de paciencia.

Mantente en el curso

Enseñar a un niño cuándo resolver un conflicto por su cuenta y cuándo llamar los refuerzos de un adulto es un proceso largo infancia. Al modelar el comportamiento previsto y reforzar la solución correcta, finalmente tu hijo aprenderá cuándo acusar y cuándo resolver la situación por su cuenta.

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Escrito por karen doyle | Traducido por paulina illanes amenábar