Niños pequeños que muestran un comportamiento agresivo en casa

Las rabietas y los ataques son dos cosas diferentes. Todo el mundo ha escuchado de los terribles ataques y es un hecho de la vida que los niños pequeños empiezan a hacer valer su independencia, y a menudo de una manera ruidosa. Pero no es aceptable cuando los niños atacan físicamente. Golpear, por ejemplo, no es poco común, pero hay que lidiar con esto rápida y consistentemente para que tu pequeño no tenga problemas en la escuela, y no te lleguen llamadas de otros padres furiosos.

Agresión infantil


Una agresión si resolver en la infancia puede llegar hasta la edad adulta.

La agresión es más problemática cuando es crónica y cuando los padres no parecen romper el ciclo y consiguen que el niño se detenga. Según LoveAndLogic.com, el comportamiento potencialmente agresivo a largo plazo es visto en niños tan pequeños como de 3 o 4 años. Si la agresión no se ha detenido para el final del tercer grado, el comportamiento antisocial del niño es probable que continúe hasta la edad adulta. Las buenas noticias son que, si hay una intervención temprana por parte de los padres, las escuelas y comunidades pueden prevenir que los niños pequeños agresivos se conviertan en adolescentes y adultos violentos. Sin embargo, los padres no tienen que asumir que su hijo crecerá con un comportamiento violento, y la intervención puede ser necesaria.

Qué causa la agresión


Al actuar, tu niño pequeño puede estar tratando de decirte algo.

Jalar el cabello, morder, patear, golpear, ¿a dónde se fue ese niño tan dulce? Según el Dr. William Sears, de AskDrSears.com, los niños pequeños usualmente exhiben comportamientos agresivos porque quieren hacer más de lo que son capaces de hacer. Un vocabulario limitado y una carencia de habilidades motoras desarrolladas les dificultan expresar las emociones o deseos, lo cual puede ser una experiencia extremadamente frustrante. Los niños pequeños también se vuelven agresivos, según el Dr. Sears, cuando tienen rabia contenida, quieren más control o poder, o quieren defender su espacio.

Cómo detener la agresión de tu niño pequeño


Ser firme pero calmado es la mejor manera de manejar a un niño pequeño agresivo.

WhatToExpect.com sugiere que los padres que tienen un niño pequeño agresivo en sus manos mantengan la situación calmada, ya que una reacción exagerada puede enviarle al niño el mensaje de que una rabieta completamente violenta es una buena manera de llamar la atención. Los padres tienen que decirle firmemente al niño, "Sin golpear. Golpear hiere a las personas". Los padres nunca deben golpear a los niños o a otros por obvias razones, pero también porque los niños emulan los comportamientos que ven. Debido a que el niño modela lo que ve, las películas violentas, videojuegos y programas de televisión tienen que estar fuera del alcance mientras el niño esté despierto. Es importante saber qué dispara la agresión en el niño. Para algunos, es la rabia, para otros es el aburrimiento, y algunos incluso lo hacen cuando están cansados o sobre estimulados. Según WhatToExpect.com, tienes que estar listo para tomar la mano del niño en esa situación, o mejor aún, evitarlo completamente. Aunque el juego agresivo tiene que ser evitado (por ejemplo, cuando el niño juega con muñecos), es una buena idea darles una salida para sacar esa frustración, como una pelota que puedan patear.

Cuando la agresión es una señal de algo serio

Ciertos tipos de rabietas pueden ser una señal de que algo más serio puede estar sucediendo. Los investigadores de la Washington University School of Medicine en St. Louis dicen que las rabietas largas, frecuentes, violentas y autodestructivas pueden indicar la presencia de enfermedad mental. Han estudiado a 270 niños entre los 3 y 6 años y encontraron que cinco tipos de comportamientos en rabietas parecían estar conectados a la depresión o a trastornos disruptivos diagnosticables. Por último, los investigadores dicen, que los padres tienen que preocuparse particularmente con niños que demuestran un comportamiento extremadamente agresivo hacia un cuidador o un comportamiento violentamente destructivo hacia objetos inanimados. Se encontró que estos niños sufren de ADHD, trastorno de oposición desafiante y de otros trastornos disruptivos. Los padres también tienen que buscar ayuda adicional si su hijo se lesiona intencionadamente a sí mismo, si tiene más de cinco rabietas por día y por varios días consecutivos o si tiene rabietas largas. Finalmente, los niños pequeños que son incapaces de calmarse después de una rabieta parecen tener un riesgo más alto de tener problemas psiquiátricos.

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Escrito por julie anne fidler | Traducido por ana maría guevara