¿Por qué algunos niños nunca se sienten amados por los padres?

Desde un punto de vista evolutivo, los niños suelen apegarse a sus principios cuidadores con seguridad y rapidez. Los recién nacidos humanos se encuentran entre las criaturas más indefensas al nacer, lo que requiere la presencia de un cuidador para proporcionarles alimentos, refugio, consuelo y protección. Debido a la precariedad de nuestros primeros años, los niños están programados para buscar apego a alguien que pueda cuidarlos hasta que sean capaces de cuidar de sí mismos. Según el investigador Chris Fraley, debido a los patrones de apego tempranos dañados, algunos niños no se sienten amados.

Cómo los niños crean vínculos

El apego es esencialmente un vínculo entre dos personas. En la infancia, se crea este vínculo a través de la reafirmación constante que el niño va a ser cuidado. Según Bruce Perry, médico y experto en trauma infantil, conductas afectivas, como abrazar, alimentar u otras actividades relajantes fomentan la unión entre el niño y los padres. Del mismo modo, los comportamientos, como ignorar los gritos infantiles, negligencia o abuso pueden interrumpir este vínculo. Según Perry, estas primeras experiencias llevan al niño a esperar un cierto tipo de trato en el futuro.

Bowlby y Ainsworth: pioneros del apego

En una visión general de las teorías de apego, Inge Bretherton discutió los estudios de John Bowlby y Mary Ainsworth, pioneros en el campo. Este cuerpo de los primeros trabajos en el campo ha encontrado consistentemente que cuando un niño se crió en una circunstancia en la que el miedo o el abuso eran comunes, su confianza en que sus cuidadores les protegerían se vio afectada. En los casos de abandono, donde los niños no estaban seguros de que serían satisfechas sus necesidades, el apego a los cuidadores fue dañado también.

Por qué es importante el apego

El daño a la confianza y el apego puede durar toda la vida. Según un artículo de 2012 de Peter Haiman publicado en "The Attached Family", patrones de apego formados en los primeros cinco años pueden afectar las relaciones en su vida posterior, porque la desconfianza temprana puede alterar el desarrollo del cerebro derecho. En esencia, las uniones formadas en los primeros años son un modelo para el cerebro del niño, diciéndole cómo comportarse durante toda la vida. Cuando el apego está dañado, el cerebro de un niño aprende que las relaciones amorosas no son una realidad, lo que lleva a una sensación de no ser amado.

Apego temprano y relaciones futuras

De acuerdo con un estudio realizado en 1991 por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., las personas con apego seguro tienden a tener relaciones que son de confianza y felicidad, a diferencia de los que tienen apego dañado, que tienden a tener problemas para establecer relaciones significativas. Debido a que el apego temprano tiende a dictar cómo las personas experimentan el amor en las relaciones posteriores, es fundamental fomentar patrones de apego en la infancia.

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Escrito por melody causewell | Traducido por natalia pérez