Por qué los niños necesitan recibir abrazos

Está en la naturaleza de los seres humanos buscar el cariño y la calidez. Este cariño puede presentares en muchas formas, pero los abrazos son un elemento importante para crear relaciones positivas y auténticas. Jane Nelsen es una terapeuta con licencia en matrimonio y consejera familiar e infantil que ejerce en el sur de Jordania, Utah y San Diego; ella asegura que "Los abrazos pueden crear una atmósfera donde los niños se sientan deseosos de aprender". Tal vez a ti no te hayan criado en una familia que expresaba su afecto y por lo tanto te es difícil dar abrazos, pero si tu objetivo es darle a tu hijo un espacio en el que sienta calidez y aceptación, los abrazos serán muy útiles para que construya su autoestima y se sienta cómodo, alentado y seguro al saber que lo amas tanto en los buenos momentos como en los malos.

El contacto físico

Tanto Fred Rothbaum, antiguo director del programa para graduados en el Eliot-Pearson Department of Child Development en Tufts University, como Elaine Dyer Tarquinio, profesora retirada de preescolar; explican que los humanos tienen una necesidad biológica de calidez, contacto y cercanía física. Esta necesidad es más fuerte en los niños que en los adultos. Setch Pollack, profesor de psicología en la University of Winscoin en Madison, encontró como el resultado de un estudio en niños huérfanos que sufren descuido, que la la falta de contacto humano ocasionaba que los pequeños experimentaran dificultades para aproximarse emocionalmente a otros conforme crecían. Asimismo, presentaban más problemas de salud y comportamiento, "como infecciones gastrointestinales y del oído, desnutrición y retraso del crecimiento".

Autoestima

De acuerdo con el sitio de Internet KidsHealth, "La presencia de los padres es un factor crucial para que los niños desarrollen una percepción saludable y correcta de sí mismos". Cuando abrazas a tu hijo le ayudas a formar sentimientos positivos por sí mismo, lo que a su vez desarrollará tanto su capacidad para resolver conflictos, como su resistencia a la presión de sus compañeros y entereza en momentos de estrés. Los abrazos espontáneos pueden ayudarlo a desarrollar un sentimiento de importancia personal, a confiar en su capacidad para enfrentarse a una gran variedad de circunstancias y en que lo amarás sin importar si falla en una tarea.

Alienta en comodidad

Los abrazos hacen sentir mejor a la gente. De acuerdo con Nelson, "los niños hacen todo mejor cuando se sienten bien". Los abrazos pueden ser una herramienta muy útil para reducir el mal comportamiento y el estrés, ya que le dan aliento a tu niño cuando se siente desalentado. Un abrazo puede hacer sentir a tu hijo seguro, protegido y amado, y este sentimiento de seguridad le ayudará a moverse fácilmente en los entornos sociales y los problemas de la vida, pues siempre tendrá la seguridad de que lo amas.

Haz una rutina familiar

Las personas se sienten cómodas con diferentes intensidades en las expresiones físicas de cariño y calidez. En parte, esto es una consecuencia de la manera en que el amor y la cercanía se expresaban a su alrededor durante su desarrollo. Tanto si quieres dejar atrás una herencia de poca expresión de emociones, como si deseas continuar una tradición de amor y calidez, puedes formar una rutina dentro de la familia en la que abraces a tus hijos con frecuencia. Incluso si no estás familiarizado con el cariño físico, la práctica y el tiempo te llevarán a sentirte más cómodo cada día, y tu hijo cosechará los beneficios en la forma de salud emocional, social y psicológica.

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Escrito por tamara christine van hooser | Traducido por karly silva