¿Los niños necesitan una hora de acostarse?

A medida que el día termina y la energía se desvanece, es común que los padres anticipen la hora de dormir de sus hijos con una cierta cantidad de ansiedad. Aunque los niños pueden resistir y combatir la hora de acostarse, es difícil argumentar en contra de la necesidad del cuerpo para el sueño. Porque los niños aún están creciendo mentalmente y físicamente, el sueño es muy importante, según la National Sleep Foundation.

Necesidad de sueño

Los niños tienen necesidades específicas de sueño, según la edad. La National Sleep Foundation dice que los niños pequeños (edades 1-3) deben tener entre 12 y 14 horas de sueño cada 24 horas. Los preescolares necesitan entre 11 y 13 horas de sueño y los niños entre las edades de 5 y 12 requieren cerca de 10 a 11 horas de sueño. Si los niños no duermen lo suficiente cada noche, podrían presentar problemas de comportamiento, cambios de humor y problemas de aprendizaje.

Calidad de sueño

Hábitos de sueño regulares y predecibles son de vital importancia para incrementar la calidad del sueño, según la Cleveland Clinic. Al establecer un horario específico para un niño, es más probable que caiga dormido con facilidad, permanezca dormido durante toda la noche y se despierte sintiéndose descansado y listo para comenzar el día. Practicar hábitos saludables de sueño durante la infancia puede ayudar al niño a seguir estos hábitos de sueño durante la edad adulta.

Rutinas consistentes

Si un niño no tiene una hora de acostarse predecible y consistente, puede sufrir de varias maneras. En primer lugar, la ausencia de una hora de acostarse no le da al niño la oportunidad de sentirse cómodo con las rutinas y expectativas. Los niños se sientan seguros como resultado de las rutinas y la coherencia en sus vidas. Una hora de acostarse también ayuda al cuerpo de su hijo a acostumbrarse a la hora de dormir. Aclimata el cuerpo del niño a cansarse en un momento determinado, y el sueño llega más fácilmente cuando la rutina constante se pone en su lugar.

Ignorar las protestas

Algunos niños parecen predispuestos a protestar a la hora de dormir, desafiando a los padres y dificultando cada noche. En lugar de ceder a las protestas y permitir que el niño permanezca despierto hasta más tarde, trata de ignorarlos y continuar con la hora de dormir establecida, informa el Nationwide Children’s Hospital. Aunque no puedas obligar a tu hijo a entrar físicamente en un estado de sueño, puedes insistir en que vaya a la cama a la hora señalada y permanezca en la cama hasta la mañana siguiente. Con esfuerzo y consistencia en el tiempo, va a entender que la hora de dormir no es negociable y las protestas deben disminuir.

Más galerías de fotos



Escrito por kathryn hatter | Traducido por maría dolores meade