Niños mimados y trastornos de conducta

Ser padre es un trabajo muy difícil, ya que eres responsable de dar forma a la vida de un niño. La elección de un estilo de crianza es importante, ya que proporciona los límites que influyen en el comportamiento del niño. En algunos casos, un niño cuyos padres no fijan límites puede presentar mal comportamiento, el cual puede durar toda la vida si no se corrige, según Kimberly Kopco, un asociado de la extensión del Departamento del Department of Policy Analysis and Management de la Universidad de Cornell, por lo que es importante que los padres impongan reglas para sus hijos.

Definición de trastorno de la conducta

Un trastorno de la conducta puede hacer referencia a diversos problemas de comportamiento en los niños. En general, estos niños tienen problemas para seguir las reglas y exhiben un comportamiento antisocial. En algunos casos pueden llegar a ser agresivos hacia las personas o animales y destruir la propiedad de otras personas, advierte la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. Otros comportamientos comunes incluyen mentir, robar y violar las reglas que implementa una figura de autoridad. No tratar este trastorno puede conducir a problemas de relaciones y de carrera para estas personas en la edad adulta.

Padres que no se involucran

Algunos niños de hogares con padres descuidados pueden mostrar síntomas de trastorno de conducta. Estos padres son indiferentes hacia el paradero o las necesidades de su hijo, y permiten que los adolescentes hagan lo que quieran. A veces, ésto se debe a que son egoístas y, por lo tanto, no quieren que los adolescentes los molesten, sugiere Kopco. Los niños son propensos a tomar ventaja de su libertad cuando crecen en una casa donde los padres no se involucran. Ésto puede conducir a una falta de autocontrol, ya que estos niños no cuentan con límites para evitar excesos.

Padres permisivos

Los padres que no proporcionan reglas y aceptan al niño, no importa cómo se comporte, corren el riesgo de que su hijo desarrolle un trastorno de conducta. A estos niños no se les enseña cómo sus acciones pueden afectar a otras personas, por lo que se vuelven impulsivos. Este estilo de crianza también puede conducir a la agresividad ya que el niño no ha aprendido a comportarse con empatía. La crianza permisiva hace que sea difícil para los niños desarrollar relaciones con los demás, pues al crecer sin reglas, carecen de autocontrol y tienden a ser egocéntricos, señala Kopco.

Lo que pueden hacer los padres

Aunque factores como el daño cerebral o la vulnerabilidad genética puede causar trastornos de conducta, según la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, los padres tienen un papel importante en la prevención de problemas de conducta relacionados con la crianza del niño. Javiette Samuel, un profesor asistente en el programa educativo de la extensión cooperativa de la Tennessee State University, señala que un estilo de crianza con autoridad es benéfico para el desarrollo del niño, ya que proporciona límites, al mismo tiempo que ofrece aportes al niño. Este estilo de crianza da a los padres el control final a través de la aplicación de consecuencias, pero también fomenta la cooperación entre los niños y adultos lo que puede prevenir problemas graves de conducta.

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Escrito por jeremi davidson | Traducido por tere colín