¿Qué hacer con los niños completamente irrespetuosos y sin control?

Las dificultades emocionales y de comportamiento son los problemas de salud crónicos más frecuentes entre los niños, dice Patricia N. Pastor, Ph.D., et al. de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention). Entre los problemas de comportamiento más comunes en los niños se incluyen: el desafío, la agresión y la falta de respeto. Dado que el comportamiento problemático en la niñez predice dificultades en el futuro, de acuerdo a lo publicado en la revista "Psychology Today" por los psicólogos infantiles Jacob Azerrad, Ph.D. y Paul Chance, Ph.D., es importante que los padres utilicen estrategias disciplinarias apropiadas para dirigir el comportamiento no deseado.

Accede a los factores subyacentes

Ten en cuenta las razones por las que tu hijo muestra un comportamiento irrespetuoso y descontrolado, a fin de que abordes la situación de manera eficaz. Sarah Staude, especialista regional para la juventud de los servicios de extensión de la Universidad de Minnesota (University of Minnesota Extension Service) señala siete razones por los qué los niños se portan mal como: buscar la atención de los padres, poner a prueba los límites, imitar el comportamiento aprendido y enfrentar los sentimientos negativos sobre sí mismos. En el caso de que tu hijo se porte mal porque está buscando tu atención, lo mejor es hacer caso omiso de sus conductas negativas -- a menos que esté en riesgo de hacerse daño a sí mismo-- y desarrollar un hábito de elogiarlo por sus buenos comportamientos, dicen Azerrad y Chance. El razonamiento detrás de esta sugerencia, según Azerrad y Chance, es que los niños seguirán mostrando conductas para llamar la atención de sus padres, independientemente de que esos comportamientos sean positivos o negativos.

Enseñar nuevos comportamientos

Cómo primeros maestros de los niños, los padres pueden enseñarles conductas nuevas y apropiadas para ayudarles a recuperar el control. Si tu hijo hace berrinches cuando no se sale con la suya o se enoja, enséñale a que se tome un momento para calmarse -- que respire profundamente y cuente hasta cinco o 10-- para que pueda encontrar las palabras apropiadas para expresar su enojo. Enséñale que si habla te permitirá ayudarlo, pero que si es violento o se tira al suelo no podrás. Asegúrate de darle un "vocabulario de sentimientos" para que pueda expresarse cuando está enojado, triste, frustrado o tenga otras dificultades emocionales e intelectuales propias de su edad. Lise Fox y Harper Rochelle Lentini, de la Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños (National Association for the Education of Young Children), informan que es más probable que los niños con un amplio vocabulario de sentimientos hablen en lugar de tener comportamientos problemáticos cuando tienen dificultades.

Límites, Disciplina y consecuencias

Establecer límites apropiados para los niños les enseña no sólo cómo comportarse, sino también cómo establecer límites por sí mismos desarrollando el autocontrol. Gail Innis colaborador del Servicio de Extensión de la Universidad Estatal de Michigan, dice que los límites -- o normas y directrices para la conducta apropiada -- les enseñan a los niños lo que se espera y lo que no de ellos, y les ayuda a desarrollar habilidades para la vida como la paciencia, la resolución de problemas y la responsabilidad. Los padres deben establecer estrategias disciplinarias en vez de enseñarles acerca de las consecuencias naturales y lógicas que se producen cuando las fronteras se rompen. Si tu hijo decide un día quedarse una hora mas afuera de la hora que le señalaste, impón una consecuencia sobre este comportamiento, como reducirle una hora el permiso que tiene para estar afuera por una semana ya que tiene dificultades para llegar a casa a tiempo, o prohíbele salir a la calle por un corto tiempo. Esto le enseñará que hay un precio que pagar por romper los límites en tu hogar.

Buscar ayuda profesional

Si has considerado los factores subyacentes que podrían estar influyendo en su conducta descontrolada, enséñale comportamientos apropiados y las consecuencias impuestas; pero si tu niño no responde y sigue siendo irrespetuoso, puede ser hora de buscar ayuda profesional. Los asesores en salud mental, psiquiatras y otros profesionales terapéuticos pueden ayudarles a ti y a tu hijo a explorar más las causas más profundas del su mal comportamiento, frente a cualquier preocupación potencial de los padres, y evaluar a tu hijo sobre cualquier problema clínico de salud mental. Tu niño puede estar renuente a ir a terapia porque puede asumir que ver a un psicólogo es sólo para los "locos", indica el Hudson Valley Center en el sitio web Cognitive Therapy. Si esto ocurre, habla abiertamente con tu hijo sobre las razones para optar por la terapia y sobre lo que él puede esperar, de acuerdo al sitio web HVCCT. También puedes involucrar a tu hijo en la selección de un terapeuta para ayudarle a tener una sensación de control.

Más galerías de fotos



Escrito por k. nola mokeyane | Traducido por francisco roca