Niños con aversiones alimentarias y el aumento normal de peso

Un niño con aversiones alimentarias no es sólo un niño exigente. Muchos niños se hacen notar por sus preferencias alimentarias, es decir, tal vez sólo comen alimentos de color blanco o sólo algunos preparados en salsa de tomate. Sin embargo, una aversión a la comida es un asunto un poco más serio, ya que podría ser que tu hijo no quiera comer nada en absoluto. Algunos niños, sólo comen pequeñas cantidades de alimentos por lo que ganan peso a un ritmo normal. Esto es bueno, pero podrían sufrir por la falta de otros beneficios al comer una variedad de alimentos.

La población

Aunque cualquier niño puede sufrir por aversiones alimentarias, los niños con autismo o con otras necesidades especiales, están en un mayor riesgo. Dos tercios de los niños con autismo sufren de esta enfermedad, según lo señala el patólogo del habla y lenguaje Isa Marrs. También, los niños superdotados presentan este tipo de aversiones a raíz de su afán de perfeccionismo o ansiedad, agregan los colaboradores de National Association for Gifted Children. Mientras que los melindrosos aceptan comer cuando tienen hambre, un niño con aversión preferirá no comer o sólo comer ciertos alimentos. Esto significa que aumentará de peso aunque no esté tan sano como debería estar.

Los indicadores

Si tu hijo está subiendo de peso como debería y está en el proceso de crecimiento es posible que aún no te des cuenta de que presenta aversiones alimentarias y tú creas que a él sólo no le gustan muchos alimentos. Los colaboradores de The National Association for Gifted Children advierten a los padres que deben observar las muecas que hacen los niños durante las comidas, ya sea que sientan náuseas o vómitos, se nieguen a ingerir ciertas comidas o ciertos grupos específicos de alimentos y se enojen porque tocas los alimentos de su plato. Si tu hijo presenta alguno de estos síntomas propios de las aversiones alimentarias, su salud podría dañarse aunque el niño tenga un peso normal.

Temas de salud

Incluso si tu hijo está sano y con un peso normal para su altura y edad, las aversiones alimentarias podrían estar afectando su salud. Por ejemplo, si el niño sólo come pan está perdiendo los nutrientes vitales que aportan las frutas, las verduras, la carne y la leche, es decir, las vitaminas A y C, el potasio, las proteínas y el calcio. Tu hijo podría estar ganando una cantidad adecuada de peso, pero podría tener problemas en los huesos o de inmunidad debido al bajo consumo de vitaminas y minerales importantes. Además, muchos niños con aversiones alimentarias prefieren los alimentos salados o azucarados, que contribuyen al aumento de peso, pero cuyos contenidos nutritivos son muy bajos, según señala el sitio web de Zero to Three.

El tratamiento

Llega a la raíz de la aversión alimentaria para entender lo que tu hijo está viviendo. Tal vez a él no le gusta la textura o el olor de un alimento que comió antes, por lo que se enfermó y lo vomitó. Modela hábitos alimenticios saludables a la hora de la comida en casa y ofrece sólo pequeñas cantidades de comida. Estas son dos formas muy efectivas de ayudar a tu hijo para que coma más alimentos, según los colaboradores de Center of Development for Pediatric Therapies. "La alimentación encadenada" es otra técnica que funciona muy bien, según la página web The Nutrition 411. Se trata de servir los alimentos que tu hijo está dispuesto a comer, pero acompañados de pequeñas cantidades de otros a los que se opone. Debes considerar hasta 20 intentos antes de que el niño esté dispuesto a probarlos, pero la exposición constante lo acostumbrará a su presencia visual, a su olor, textura y a la temperatura de esos alimentos.

Más galerías de fotos



Escrito por eliza martinez | Traducido por xochitl gutierrez cervantes