¿Pueden los niños aumentar la masa muscular?

Hay muchas razones importantes para hacer que tu hijo pequeño comience un programa de entrenamiento de fuerza. Un creciente número de literatura científica, incluyendo un artículo publicado en "Pediatrics" en 2001, indica que los programas de resistencia supervisados pueden beneficiar a los niños pequeños en un sinfín de formas. Sin embargo, muchachos jóvenes, y los padres de familia, profesores de educación física y entrenadores que los guían, deben tener expectativas realistas. Los niños que aún no han alcanzado la pubertad no deben esperar que el entrenamiento de fuerza resulte en un cuerpo más voluminoso.

Entrenamiento de fuerza

Hay un montón de investigación que apoya la idea de que el entrenamiento de fuerza puede beneficiar a los niños pequeños. Avery D. Faigenbaum, profesor de ciencias del College of New Jersey, explica en StrongKid.com que los niños y niñas que entrenan la fuerza pueden esperar beneficiarse de una variedad de maneras, incluyendo el aumento de la fuerza y ​​de la resistencia muscular, mejoras en la salud ósea, mejoras en los lípidos sanguíneos y desarrollo de habilidades motoras que afectan al rendimiento deportivo y disminuyen la susceptibilidad a las lesiones. El entrenamiento de fuerza para los niños puede incluir ejercicios de peso corporal, tales como flexiones (push-ups) y dominadas (pull-ups), o incorporar resistencia externa en forma de bandas de resistencia, pesas y aparatos de gimnasia del tamaño apropiado.

Hipertrofia

La hipertrofia o aumento en el tamaño y la definición del músculo, por lo general no ocurre antes de la pubertad, cuando ciertos cambios hormonales conducen a modificaciones en el peso corporal, la masa muscular y la fuerza. Los niños que no han alcanzado la pubertad y por lo tanto carecen de los niveles hormonales necesarios para el crecimiento muscular, aún pueden mejorar su fuerza muscular. Antes de la pubertad, las ganancias en fuerza parecen ser una función de "aprendizaje" neuromuscular. Cuando un niño prepúber se involucra en el entrenamiento de fuerza, hay un aumento en el número de neuronas motoras que se activan con cada contracción muscular adicional. Eso conduce a un aumento de la fuerza sin cambios evidentes en el aspecto muscular.

Siendo realista

Dado que el crecimiento significativo del músculo no es posible en general en los niños pequeños, un niño que opta por participar en un programa de resistencia debe entender que el trabajo con pesas no lo hará más voluminoso. Un muchacho joven que admira a los adolescentes y sus grandes músculos, probablemente resulte desanimado si cree que el levantamiento de pesas o el uso de bandas de resistencia le dará bíceps y pectorales bien definidos. Los padres y entrenadores deben ser conscientes del poder de la televisión y del cine y desalentar a los niños pequeños de perseguir lo que no pueden tener. En cambio, deben hacer hincapié en las enormes ventajas en el rendimiento deportivo y en la salud asociadas con el entrenamiento de resistencia.

Consideraciones de entrenamiento

Antes de comenzar un programa de entrenamiento de resistencia, los niños deben visitar al pediatra para analizar los factores de riesgo para las lesiones y las condiciones de salud, como presión arterial alta, que puedan ser importantes. Las sesiones de entrenamiento deben ser supervisadas ​​por un adulto competente que entienda cómo varían los protocolos de entrenamiento de fuerza para los niños. Los niños que se inician en programas de entrenamiento de fuerza deben trabajar con baja o ninguna resistencia hasta que dominen la técnica adecuada y sólo entonces pueden aumentar gradualmente las repeticiones o el peso. Los entrenamientos deben incluir un calentamiento y estiramiento adecuados y apuntar a los principales grupos musculares. Para obtener los mejores resultados, los niños deben entrenar la fuerza dos o tres días no consecutivos por semana como parte de un programa de acondicionamiento físico general que incluya actividad aeróbica y ejercicios de flexibilidad.

Esteroides

Los programas de resistencia para los niños pequeños no deben implicar el uso de esteroides anabólicos, hormonas producidas artificialmente que generan los mismos efectos que las hormonas sexuales de tipo masculino. Los niños que toman estas drogas como forma de mejorar sus músculos y rendimiento están en riesgo de desarrollar una amplia gama de condiciones graves y que alteran la calidad de vida, tanto físicas como psicológicas.

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Escrito por judy fisk | Traducido por martin santiago