Por qué un niño se porta mal a la hora de dormir

Las peleas a la hora de dormir suceden en la mayoría de los hogares de vez en cuando. Incluso los niños que se comportan bien durante el día pueden descarriarse en la noche, rehusándose a ir a la cama o saliendo de su habitación repetidamente. Estos malos comportamientos a la hora de dormir pueden frustrar a los padres que quieren pasar una o dos horas de relajo al final de un largo día. Al entender el motivo de este tipo de comportamiento, los padres pueden resolver algunos de los problemas subyacentes.

Importancia

Aunque los padres podrían no ver la relación entre el mal comportamiento de los niños y los problemas para dormir; los berrinches, actitudes negativas y la hiperactividad pueden suceder cuando los niños están demasiado cansados y tienen privación del sueño. La cantidad apropiada de sueño varía para cada niño según su temperamento, edad y niveles de actividad. En general, el Kids Health del sitio web Nemours sugiere que los niños pequeños y preescolares necesitan entre 10 y 13 horas de sueño, los niños entre 6 y 9 años deberían dormir 10 horas y entre 10 y 12 años necesitan nueve horas de sueño.

La falta de una rutina constante

Una rutina regular de sueño puede ayudar a los niños relajarse y prepararse para dormir. Incluso los niños mayores pueden beneficiarse de los rituales regulares antes de acostarse, incluyendo un baño o una ducha y un poco de leche caliente. María Sheedy Kurcinka, un educadora de padres y autora de "Raising Your Spirited Child" (Criar a un niño enérgico), enfatiza la importancia de acostarlos a la misma hora todas las noches. Según Kurcinka, quedarse dormido incluso una hora más tarde de lo normal puede hacer que el cuerpo entre en un estado de agotamiento similar al jet lag (descompensación horaria).

Demasiado cansado o no lo suficientemente cansado

A diferencia de los adultos que pueden empezar a aflojar y andar encorvados o muestran otros signos de agotamiento, los niños se ponen hiperactivos cuando están demasiado cansados. Para mantenerse despiertos, podrían buscar pelear con sus hermanos o perseguir a las mascotas. Por otro lado, los niños que hacen siesta tarde en el día o no hacen mucha actividad física podrían no estar lo suficientemente cansados a la hora de dormir. El Dr. Marc Weissbluth, autor de "Healthy Sleep Habits, Healthy Child" (Hábitos de sueño saludables, niños saludables), sugiere incorporar al menos 20 minutos de ejercicio regular en la rutina diaria del niño. También puedes ajustar su siesta o acortarla si sospechas que un descanso demasiado largo o tarde podría estar interfiriendo con la hora de dormir de tu hijo.

Estrés o tensión

Monitoriza los niveles de estrés de tu hijo a lo largo del día para identificar cualquier situación que podría estar causándole problemas, como presión en la escuela o de carácter social. La tensión en un padre también puede afectarlo, así que habla sobre cualquier cambio en tu vida que podría ponerlo tenso. Disipar el estrés y la tensión antes de la hora de dormir puede ayudarlo a quedarse dormido más rápidamente, lo que puede disminuir el potencial de los comportamientos traviesos durante la noche.

La sobreestimulación

Los ruidos de la TV, la música a todo volumen y la charla de los otros miembros de la familia pueden sobre-estimular a su hijo y hacer que sea más difícil para él calmarse en la noche. Él podría sentir la tentación de salir de su habitación o quedarse despierto hasta más allá de su hora de dormir si escucha mucho ruido en la casa. Se recomienda apagar el televisor, computador y juegos de video alrededor de una hora antes de acostar al niño. Baja la intensidad de la luz y pasa tiempo haciendo actividades tranquilas como leer o escuchar música relajante.

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Escrito por erin carson | Traducido por mariajose mansilla