Niño que muerde: técnicas de modificación de conducta para el niño que muerde en la guardería

Si has recibido la llamada diciéndote que tu hijo pequeño ha mordido a otro niño en la guardería, probablemente te den ganas de llorar y gritar al mismo tiempo. Ten la seguridad de que morder es algo normal durante esos años, pero que no significa que es algo que debes ignorar cuando tu hijo es el mordedor. Disciplínalo, lidia con las secuelas y luego lleva acciones a cabo para evitar que esto vuelva a suceder.

Por qué muerden los niños pequeños

La mayoría de los niños pequeños recurren a la mordida porque no tienen las palabras para expresar su enojo y frustración. Algunos incluso pueden morder cuando están particularmente felices o excitados porque no tienen otra forma de expresar su disfrute. Cuando un niño pequeño se ve abrumado por los estímulos visuales y de público a su alrededor, también puede morder para liberar el estrés, según el sitio web Zero to Three. Los niños pequeños pueden morder también si están muy fatigados. En algunos casos, un niño puede morder si está transitando alguna etapa de la dentición porque esto puede ayudarle a aliviar la incomodidad y el dolor asociados con el nacimiento de un nuevo diente, según el sitio web KidsHealth. Los niños pequeños también pueden dar un mordisco sobre otra persona sólo porque quieren ver qué pasa si lo hacen.

Qué hacer cuando esto sucede

Si tu niño pequeño muerde a alguien en la guardería, las posibilidades son que la maestra lo haya quitado del lugar donde ocurrió el incidente y haya tratado de ver qué llevó a que esto sucediera. Como padre, tú puedes reforzar tu regla de no morder en casa. Cuando tu hijo vuelve a tu casa, míralo a los ojos y dile que no se puede tolerar el hecho de que muerda. Él tiene que saber que estás disgustado con su comportamiento para que entienda qué tan serio es realmente morder, según señala el sitio web AskDrSears. También enséñale a tu hijo a expresar sus sentimientos en palabras. Dile que puede decir "Me estás haciendo sentir mal" o "Estoy súper emocionado con esto" en lugar de morder. Practica utilizando palabras sobre sentimientos para que tu hijo tenga varias entre las que pueda utilizar cuando venga el momento.

Lidiar con las secuelas

Tendrás que hacer un pequeño control de daño después del incidente de la mordida. Lleva al padre del niño al que tu hijo mordió a un lado o llámalo a su casa. Discúlpate por el comportamiento de tu hijo y conversa brevemente sobre las acciones que has tomado para evitar que esto vuelva a suceder. También deberás pedirle a tu hijo que se disculpe ante el niño a quien mordió. Practica las palabras con tu hijo de antemano para que esté listo para decir que se arrepiente la próxima vez que vea al niño a quien mordió.

Prevención

Habla con la maestra de tu hijo sobre las palabras que le explicaste para mostrar sus sentimientos. De esa forma ella puede utilizar el mismo lenguaje en la guardería para ayudar a evitar que vuelva a morder. Establece un sistema de premio con tu hijo, también, tal como sugiere el sitio web AskDrSears, que puede alentarlo a trabajar duro para encontrar otras formas para expresarse más allá de las mordidas. Puedes darle una pegatina por cada día que no muerde o por cada día que la maestra te dice que utilizó sus palabras en lugar de sus dientes. Una vez que consiga tres o cuatro pegatinas, puedes darle un premio, como un helado o un viaje al cine contigo.

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Escrito por sara ipatenco | Traducido por aldana avale